Que no nos arrebaten el 8 de marzo
Sábado 5 de marzo de 2011, por Elsa Picado *
Enviar la referencia de este documento por email Versión para imprimir de este documento

Que no nos arrebaten el 8 de marzo porque esta fecha nos pertenece a todas las que, a lo largo de la historia, hemos sido perseguidas: Las lisistratas, los seres sin alma, las brujas del medioevo quemadas en hogueras; las Juana de Arco.

Compartir este articulo:

* Departamento de la Mujer de la Federación Judicial Argentina (FJA-CTA)

Aquellas que en distintos sitios del planeta elevamos la voz exigiendo, como las mujeres de la Revolución Francesa, Libertad, Igualdad y Fraternidad, ser ciudadanas y votar como nuestros compañeros.

Las que colmamos las fábricas en la era de la industrialización cumpliendo horarios extensísimos con sueldos menores que los varones; las que morimos quemadas en Nueva York por querer reducir la jornada laboral. Las que en Rusia salimos a las calles exigiendo Pan y Paz.

Somos Clara Zetkin y las mujeres socialistas que en su Primer Congreso fijaron la fecha del 8 de marzo como Día de la Mujer en conmemoración de estos hechos.

Somos las que tomamos y sentimos como propias las luchas independentistas latinoamericanas. Nuestras poetas, nuestras artistas, las primeras mujeres políticas.

Somos las Madres de Plaza de Mayo que iluminaron con coraje el camino contra la dictadura.

Las que salimos a la calle cuando el desempleo arrasaba nuestras familias. Somos las mujeres Agrarias y las mujeres de los pueblos originarios.

Somos la madre Martha Pelloni encabezando las marchas de silencio y desenmascarando los abusos del poder y el comercio de las niñas y niños.

Somos quienes no queremos que el paco y otras drogas les arrebaten el futuro a nuestros hijos.

Somos las violadas, las mutiladas y las lapidadas, pero por sobre todas las cosas, somos las queremos y proponemos construir otro mundo donde la explotación, la opresión, la intolerancia y las exclusiones no existan más; donde la integridad, la diversidad, los derechos y libertades de todas y todos sean respetados.

Por somos todo eso afirmamos que: "Antes de ser cónyugues, compañeras, esposas, madres y trabajadoras, las mujeres somos ciudadanas de pleno derecho".

sitio desarrollado en SPIP