Macri, fiel a sus ideales neoliberales impide el progreso de los trabajadores
Martes 6 de agosto de 2013, por Daniel Jorajuría *

El caso ADEMyS, junto con otros casos, son un claro ejemplo de que el gobierno de Macri quiere frenar el progreso de los Derechos Fundamentales y laborales de los trabajadores de la Ciudad de Buenos Aires.

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* Secretario Gremial de la CTA

La impugnación hecha por la Dirección de Relaciónes Laborales del Ministerio de Modernización a 9 delegados electos, en sus lugares de trabajo, en una convocatoria realizada por ADEMyS, desconoce los avances y el progreso que en materia de Derechos Fundamentales han experimentados las Organizaciones Simplemente Inscriptas en la Argentina ya que ADEMyS es una de ellas.

La OIT, a través de sus órganos de control: Comisión de Expertos, Comité de Libertad Sindical, y la Comisión de Aplicación de Normas han establecido la incompatibilidad de la Ley 23.551 con el convenio 87 sobre Libertad Sindical, ratificando por Argentina en 1960, y que hoy tienen rango Constitucional.

Y la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha decretado la inconstitucionalidad de varios artículos de la 23.551. Y en este caso el del artículo 41 inc. “c”, que regula la elección de Delegados en los lugares de trabajo.

Sin embargo el Gobierno de Macri se aferra a él aunque ya no rija.

La Corte estableció su inconstitucionalidad, por violar la libertad sindical individual; porque “obliga” al trabajador para ser delegado estar afiliado a un sindicato con Personería Gremial, habiendo una con simple Inscripción, y más grave aún de acuerdo con lo expresado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) también viola la Libertad Sindical Colectiva, que es de mayor jerarquía, porque impide a las organizaciones que no tengan Personería, elegir Delegados y desarrollarse en los lugares de trabajo.

El gobierno de Macri con resoluciones como éstas desconoce el Bloque Constitucional de los Derechos Humanos fundamentales que garantizan la autonomía de los trabajadores, para constituir libremente la organización que estimen convenientes. Desarrollar su estrategia sin intervención de los patrones ni del Estado.

Desconoce también la Constitución Nacional, que en su Art. 14 Bis reconoce la organización libre y democrática reconocida por una simple inscripción en un registro especial.

ADEMyS tiene Inscripción Gremial, y en todo caso Macri debiera crear el registro y no perseguir el desarrollo de una organización, impugnando delegados del acuerdo a una ley (23.551) declarada inconstitucional, justamente en lo que se refiere a la elección de delegados.

Macri actúa como empresario y se aferra al viejo modelo sindical, monopólico, corporativo y antidemocrático que ha sido eliminado por la Corte.

En cuanto a las objeciones que hace la dirección respecto del número de delegados, la Dirección erra en la interpretación de la norma ya que la misma establece textualmente el “número mínimo de delegados que represente la Asociación respectiva en cada Establecimiento”; por lo tanto la organización puede ir más allá de los mínimos.

Lo que tiene que saber Macri y su Director de Relaciones Laborales son sus obligaciones establecidas en los tratados internacionales que establecen que: el Estado debe adoptar las medidas necesarias y apropiadas para garantizar el libre ejercicio del Derecho a la Sindicalización y debe garantizar simultáneamente el derecho a utilizar cualquier medio apropiado para que se ejerza esa libertad; y la elección de delegados es el desarrollo de la libertad Sindical en los establecimientos, y en este caso en los de Educación.

Con resoluciones como éstas de la Dirección de Relaciones Laborales del Ministerio de Modernización de Macri atrasa en las Relaciones Laborales al siglo pasado. Sólo basta con ver las denuncias de la Comisión Interna de ATE en la Subsecretaria de Trabajo; el trabajo textil esclavo para grandes marcas, las obras que se derrumban matando trabajadores, los lavaderos industriales sin condiciones mínimas de seguridad e higiene, el trabajo no registrado, empresas que no facturan sin inspecciones que puedan prevenir o lo que es peor, el intento de desmantelar la inspección de trabajo dando rienda suelta a toda forma de irregularidades e ilegalidades laborales.

Por eso el Gobierno de Macri sigue fiel a los ideales de los ’90: libertad al capital y los patrones, por un lado, y restricción de los derechos colectivos de los trabajadores, que nos llevaron a los niveles de explotación y exclusión del 2001. Y no ha registrado la lucha que dieron los trabajadores para destruir esa trampa y que tiene en el viejo modelo Sindical Argentino el mejor aliado.

En cambio la Corte Suprema sí lo registró en sus fallos: ATE I, Rossi y ATE II; fortaleciendo el ejercicio de la Libertad Sindical y el Derecho de las Nuevas Organizaciones Sindicales, decretando definitivamente la inconstitucionalidad de la vieja ley 23.551 a la que se aferra el “Ministerio de la Modernización” de Macri.

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