Libertad y democracia sindical
Ordenan la reinstalación de un miembro del Sindicacto de la Salud
Lunes 18 de abril de 2011, por Corresponsalía Capital Federal *
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El juzgado Nacional del Trabajo N° 27 determinó la reinstalación cautelar de Walter Marco, delegado, fundador y miembro de la Comisión Directiva del Sindicato de la Salud como Secretario de Prensa, que fuera despedido, por los directivos del Sanatorio de la Trinidad Mitre por encabezar, entre otras acciones, todos los reclamos efectuados por los trabajadores para obtener la jornada convencional de 44 horas y la incorporación de personal para limitar la excesiva cantidades de tareas.

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La importancia de esta sentencia, aun siendo precautoria, reside en la defensa del ejercicio de la libertad sindical tanto en el plano individual como colectivo, ya que por un lado garantiza al trabajador la continuidad en el empleo y en consecuencia la percepción del salario, y por el otro salvaguarda la continuidad en el ejercicio del mandato conferido por los trabajadores del Sanatorio Mitre.

En lo que respecta a la empresa, por tercera vez una orden judicial le ordena al Sanatorio de la Trinidad Mitre la reincorporación de un trabajador en ejercicio de la función sindical.

Durante el nacimiento mismo del Sindicato de la Salud, fundado a través de una asamblea constitutiva el día 26 de marzo de 2009 mediante la convocatoria a asamblea a todos los trabajadores de la actividad de la Capital Federal, más precisamente al día siguiente de que fuera publicada la convocatoria para la asamblea constitutiva y de que dicha circunstancia fuera notificada por cada uno de los miembros fundadores, despidió a una de sus convocantes Nydia Mabel Acosta, posteriormente designada en la misma por cientos de los trabajadores presentes, para ser miembro de la Comisión directiva del mencionado sindicato quien luego fuera reinstalada por orden judicial.

Asimismo y recientemente el Juzgado del Trabajo N° 40 , ordenó la reinstalación Judicial de Paula Becerra Duo, trabajadora del Sanatorio de la trinidad mitre, Secretaria General del Sindicato de la Salud y miembro de la CTA Capital, electa como congresal en las últimas elecciones celebradas en septiembre de 2009, que fuera despedida junto a Walter Marco por el Sanatorio de la Trinidad Mitre.

Además de la importancia antes señalada, que en la práctica aportan estos fallos a los dirigentes gremiales, la reciente sentencia tiene aspectos jurídicos de importancia por confirmar acreditado el derecho invocado por el trabajador, entre otras normas, en los Convenios N° 87 y 98 de la O.I.T. y en la doctrina emanada de los fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación: “Asociación Trabajadores del Estado c/Ministerio de Trabajo” y “Rossi c/Estado Nacional”.

En este camino, la sentencia emitida por el Juzgado Nacional del Trabajo N° 27 refiere:

“…En este marco, para resolver la cuestión, he de recordar que la tutela sindical con rango constitucional no se agota en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional, porque esa demanda se vio fortalecida por la singular protección reconocida a toda persona trabajadora en textos internacionales de derechos humanos que cuentan con jerarquía constitucional, a lo que se agrega lo establecido en numerosos convenios de la OIT- como los nro. 87, 98 y 135- en los cuales se vislumbra una protección especial contra los hechos de discriminación sindical dirigida a los trabajadores, trátese o no de representantes gremiales, y a la actividad sindical desarrollada por los representantes en el marco del establecimiento o empresa".

En este sentido, la CSJN, el 11 de noviembre de 2008 en el caso “Asociación Trabajadores del Estado c/Ministerio de Trabajo” (Fallos 331:2499), estableció que la libertad sindical o, en otros términos, la “organización sindical libre y democrática”, es un principio arquitectónico que sostiene e impone la C.N. mediante el artículo 14 bis, por vía de un muy comprensivo corpus iuris con jerarquía constitucional, proveniente del Derecho Internacional de los Derechos Humanos en su artículo 75, inc. 22. Con base en ello, el tribunal entendió que el art. 41 de la ley 23.551 resultaba inconstitucional, en la medida en que concedía a los sindicatos que ostentan el carácter de más representativos, privilegios que excedía de una prioridad en materia de representación en las negociaciones colectivas, en la consulta por las autoridades y en la designación de los delegados ante los organismos internacionales, en detrimento de la actividad de los sindicatos simplemente inscriptos que compartían con aquellos, total o parcialmente, el mismo ámbito de actuación.

A ello cabe agregar que, en los autos: “Rossi, Adriana María c/Estado Nacional- Armada Argentina”, fallos 332:2715), la C.S.J.N., ha interpretado, que “No se requiere un mayor esfuerzo para concluir en que, al limitar a los representantes gremiales de los sindicatos con personería gremial los alcances de la protección prevista en el artículo 52, la ley 23.551, reglamentaria de la libertad sindical constitucionalmente reconocida, ha violentado, de manera tan patente como injustificada, la esfera en que el legislador puede válidamente dispensar determinados privilegios a las asociaciones más representativas. La distinción legalmente establecida, el diferente grado de tutela reconocido a los representantes gremiales, según provengan de sindicatos simplemente inscriptos, por un lado, o con personería gremial, por el otro, mortifica dicha libertad respecto de los primeros y de los trabajadores en general, en las dos vertientes, individual y social, señaladas en “Asociación Trabajadores del Estado” (cit. Especialmente considerandos 3, 6 y 8)”.

La reinstalación cautelar del trabajador Walter Marco se dicta entonces en consonancia con lo ya establecido por la Corte Suprema que se ocupo de armonizar la totalidad de las normas vigentes aplicables a la actividad sindical, modificando entonces sustancialmente el sistema de tutela establecido en la ley 23.551, y reconociendo en consecuencia al trabajador como sujeto de preferente tutela también en el plano sindical, y no al “sindicato con personería gremial” en desmedro de otros sujetos, es decir los sindicatos recientemente constituidos que no cuentan con inscripción gremial, los que solo cuentas son simple inscripción, los cuerpos de delegados, los activistas, etc.

Esta debida protección demandada por los trabajadores y receptada en la jurisprudencia no solo sirve para garantizar la permanencia en el empleo de los que intentan representar y llevar a cabo la defensa de los derechos e intereses de los trabajadores en el lugar de trabajo sino que además profundiza la demanda de aquellos que, sin ser despedidos intentan ejercer a diario el derecho individual o colectivo de la libertad sindical constitutiva, y/o simultáneamente, de la libertad sindical dinámica.

En ese camino, los sindicatos de la Central de Trabajadores de la Argentina, transitan su recorrido por el genuino reconocimiento y protección al ejercicio de la actividad sindical.

* Equipo de Comunicación de la CTA Capital Federal

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