Rara avis
Viernes 11 de marzo de 2011, por Juan Carlos Giuliani *
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El 22 de agosto de 2007 AVEX S.A. inauguró su planta de faenamiento de pollos de 13.000 metros cubiertos, montada con los más avanzados adelantos de la tecnología en el km. 585 de la Ruta Nacional Nº 8, a 15 kilómetros de Río Cuarto.

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* Periodista. Vocal de la Comisión Ejecutiva Regional de la CTA Autónoma Río Cuarto. Secretario de Relaciones Institucionales de la CTA hasta septiembre del 2018.

El grupo económico propietario de esta empresa integra el “Club de los millonarios”. A saber: los Grobocopatel (reyes de la soja en Argentina), la familia Acevedo (ex dueña de Acindar), el ex titular del Banco Francés, Luis Roque Otero Monsegur, y otros capitalistas de gran escala –como Gonzalo Tanoira, Fernando Oris de Roa, Marcelo Hernán Devoto, Carlos Adamo, Eduardo Orteu y Carlos Miguens- que forman parte del poder real en nuestro país.

“El valor de la disciplina, la constancia, la capacitación y la calidad en el trabajo, así como el respeto por el medio ambiente y las leyes, son el espejo de la calidad del proceso productivo de Avex S.A.”, indica la página institucional del grupo: www.avexsa.com.ar

La consigna acerca del “valor de la disciplina” es tomada al pie de la letra cuando de vulnerar la libertad y democracia sindical se trata aunque ello le lleve a faltar el “respeto a las leyes”. AVEX despidió sin causa a tres trabajadores de esa planta frigorífica en lo que constituye una actitud de deslealtad patronal, persecución y discriminación sindical, en tanto y en cuanto dos de los operarios arbitrariamente cesanteados pertenecen a la conducción de la Asociación de Trabajadores de la Carne, Derivados y Afines (ATCDA-CTA).

Cabe consignar que esta organización sindical de nuevo tipo -que cuenta con más de 200 afiliados todos ellos pertenecientes al Frigorífico AVEX- ha realizado los trámites de Inscripción Gremial ante la sede central del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación a través del Expediente Nº 1.413.950 del 20 de octubre de 2010.

A propósito, y atento a la injusticia de la medida, es dable reiterar la denuncia de que Argentina es uno de los pocos países del mundo donde todavía rige el despido sin causa, un instituto anacrónico, propatronal, verdadera espada de Damocles que pende sobre los trabajadores que quedan así a merced de la voracidad de las empresas que, por supuesto, optan por negociar con el modelo del “unicato” sindical con la condición de que “no hagan olas”, y perseguir, atropellar, intimidar y despedir a los trabajadores, la mayoría de ellos jóvenes, que se animan a dar su propia organización en los lugares de trabajo.

Ni bien surgió el nuevo sindicato comenzaron los “aprietes”, las canalladas, los intentos de compra de voluntades, y los mensajes -implícitos y explícitos- para desertar de la peregrina idea que el gremio sería reconocido por una empresa de tamaño poder que, en cuanto los trabajadores junto a la CTA fueron a reclamar frente a las puertas de la planta, consiguió el inmediato auxilio de la Policía de la Provincia y Gendarmería Nacional, mientras su abogado, el ex presidente de la Sociedad Rural Río Cuarto y CARTEZ, Delfor Maldonado, se encargaba de defender sus intereses con todo éxito en la Delegación local de la Secretaría de Trabajo de la Provincia de Córdoba.

Para tener una idea de la dimensión del poder que se está enfrentando baste decir que el mega emprendimiento de AVEX (Alto Valor de Exportación) comprende todos los tramos de la explotación; desde la incubación de los huevos fértiles, lo que acontece en las instalaciones a tal fin emplazadas en General Deheza (a 70 km. de Río Cuarto), bastión de la familia Urquía –una de los dueñas de casi todas las cosas en Córdoba, junto a los Pagani y los Roggio-, pasando por la planta de alimentos balanceados dispuesta en la localidad de Reducción (a 40 Km. de Río Cuarto), la que está en condiciones de producir 20 toneladas por hora de pábulos terminados, cuyos insumos básicos son el maíz y la harina de soja, ambos producidos abundantemente en la zona. La empresa cuenta además con tres granjas propias de crianza, a la que ingresan los pollitos BB y salen gordos en 49 días.

El grupo que encabeza Gustavo Grobocopatel, el "Rey de la soja", tiene su sede en Carlos Casares, provincia de Buenos Aires. Entre las empresas que integran el grupo se encuentran: Los Grobo Agropecuaria; Fundación Emprendimientos Rurales Los Grobo; Chain Services Corredora; Los Grobo Fideicomiso; Los Grobos Sociedad de Garantía Recíproca y AVEX, dedicada a la producción avícola. Los Grobo forman parte de Aapresid (Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa), y en ese carácter integran Bioceres, una empresa de biotecnología orientada a la producción agrícola con sede en la ciudad de Rosario y que es socio mayoritario de INDEAR Instituto de Agrobiotecnología de Rosario. Es el primer productor de trigo y el segundo productor de soja en la Argentina, mientras que es el tercer productor mundial de soja y el quinto de trigo. Los Grobo es un pool de siembra que está más cerca de un grupo financiero que de un productor agropecuario.

Hablando de la influencia del grupo Grobocopatel -campeón de la soja transgénica, la deforestación, la degradación de los suelos, la expulsión de pequeños agricultores, la contaminación ambiental y la pérdida de la seguridad alimentaria- bien vale un botón de muestra: Los Grobo Agropecuaria recibió el Premio Nacional a la Calidad 2010 en la categoría Empresa Grande de Servicios. El 9 de diciembre del año pasado, en el marco de un acto celebrado en el Salón de las Mujeres Argentinas del Bicentenario de la Casa Rosada, Alejandro Stengel, Ceo de Los Grobo Agropecuaria y Fernando Tiano, Responsable del Sistema de Gestión de Calidad; recibieron el galardón de manos de la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, quien estuvo acompañada por la Ministra de Industria Débora Giorgi; el Ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Carlos Tomada; el Ministro de Salud, Juan Luis Manzur y el entonces Secretario de Gestión Pública, Juan Manuel Abal Medina.

El “Rey de la soja”, que arrienda más del 90 por ciento de las ciento cincuenta mil hectáreas que cultiva con siembra directa tercerizando todos los servicios, siguió el acto en la Casa de Gobierno frente a la pantalla de un TV Plasma, cómodamente apoltronado en los sillones de su oficina en pleno centro porteño.

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