Pronunciamiento
CONADU Histórica a 50 años del Cordobazo
Jueves 30 de mayo de 2019, por Prensa CONADU Histórica *
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Con un pliego reivindicativo que unía la lucha antidictatorial con las demandas laborales, el 29 de mayo de 1969 comenzó como una huelga general de 37 horas decidida por las dos regionales de la CGT de la provincia de Córdoba.

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A nivel nacional la CGT de los Argentinos había convocado a un paro para el 30 ante la afrenta del Onganiato a los derechos laborales y la suspensión, desde 1967, de la negación salarial colectiva.

Entre las demandas se planteaba el aumento salarial del 40%, el repudio a la extensión de la jornada laboral y la defensa de los convenios colectivos de trabajo, sumado al repudio a los crímenes de la dictadura con el consecuente ataque a las libertades sindicales y democráticas. Un reguero de pólvora empezaba a encenderse bajo los pies de la dictadura que -desde que había usurpado el poder en el ’66 con el derrocamiento de Arturo Illia- había suspendido la actividad política, intervenido las Universidades, reprimido las luchas estudiantiles y las grandes huelgas obreras de la época como las ferroviarias, metalúrgicas y de los azucareros, entre otras.

La particularidad histórica de mayo del ’60 fue la confluencia del movimiento obrero con el movimiento estudiantil. Desde mayo había habido protestas universitarias en Corrientes -donde fue asesinado el 15 de mayo el estudiante Juan José Cabral-, en Rosario -donde los estudiantes marcharon en repudio a la represión asesina de Corrientes y resultó muerto Adolfo Ramón Bello-, en Tucumán. El 21 de mayo en Rosario se realizó una “Marcha del Silencio”, en la que confluyeron estudiantes, las CGT, entidades profesionales, vecinales, industriales y comerciantes. La movilización fue reprimida, desatando un enorme enfrentamiento callejero con barricadas que obliga a retroceder a la policía que, en retirada, asesinó a Luis Norberto Blanco, un joven obrero metalúrgico.

Con ese contexto, la Federación Universitaria Argentina, convocó a un paro nacional estudiantil para el 29 de mayo. En Córdoba la noche anterior, una asamblea de 10.000 estudiantes en Ciudad Universitaria, acordó confluir con las distintas columnas obreras hacia el centro de la ciudad mediterránea.

La columna obrera principal salió de la fábrica de IKA-Renault en Santa Isabel a las 10 am, confluyendo en la rotonda de Las Flores donde concentraron los obreros mecánicos del SMATA, con Elpido Torres a la cabeza y René Salamanca entre los manifestantes. En la Esquina de Colón y General Paz concentró el Sindicato de Luz y Fuerza, encabezado por Agustín Tosco. Tosco, Torres y otros dirigentes serían detenidos por la policía ese día.

Los primeros combates de manifestantes con la policía comienzan alrededor de las 11 horas. Las columnas avanzaban pacíficamente pero empezaron a encontrarse con las fuerzas policiales y en un enfrentamiento fue asesinado el obrero del SMATA Máximo Mena, lo que desencadenó la bronca y el combate popular. La policía había reprimido cargando con la caballería, arrojando granadas de gases lacrimógenos y disparando con armas de fuego. Contando con el apoyo y la participación de toda la población (vecinos colaboraron abiertamente con la sublevación popular), más de 50.000 mil manifestantes se adueñaron de la ciudad alrededor de las 17 horas, levantando barricadas y combatiendo contra la policía, que derrotada, debió replegarse a sus cuarteles dejando la ciudad en manos de los trabajadores y estudiantes. Finalmente el Gobierno decidió enviar al Tercer Cuerpo del Ejército para que ocupe. Se dictó el estado de sitio y comenzó una feroz cacería. En la madrugada del 30 siguieron los combates en algunos barrios. El Ejército logró desalojar el centro, haciendo fuego indiscriminadamente, registrándose heridos en ambos bandos, pero se habilitaron las detenciones. Se allanaron sindicatos y la CGT de los Argentinos, se llevaron a cabo arrestos y se pusieron en marcha inmediatamente los Consejos de Guerra. Así, son condenados los dirigentes Canelles, 10 años de cárcel; Tosco, 8 años; Elpidio Torres, 7 años. Estas fueron las respuestas de la dictadura a la pueblada.

El saldo de la batalla de Córdoba fue trágico. Más de 16 héroes y mártires muertos, cientos de heridos y numerosos detenidos. Pero la rebelión popular, tal como fue planeada, triunfó, el pueblo se hacía dueño de su destino y la dictadura de Onganía quedó herida de muerte y con ella sus proyectos de perpetuarse 20 años en el poder.

El 4 de junio Onganía se dirigió a todo el país, por radio y televisión, y habló de “la mecha que arrimaron al polvorín largamente preparado”. La dictadura estaba en su ocaso, y abandonó el poder un año después, en junio de 1970.

Este 29 de Mayo, a 50 años del Cordobazo -gesta histórica que unió a obreros y estudiantes plantando los cimientos para la derrota final de la dictadura de Onganía-, las Centrales Sindicales Argentinas volvimos a decirle BASTA a las políticas anti obreras del Gobierno de Mauricio Macri, con un Paro Nacional masivo en todo el país que fue votado por unanimidad en nuestro Congreso Extraordinario de CONADU Histórica.

* Equipo de Comunicación de la Federación de Docentes, Investigadores y Creadores Universitarios (CONADU Histórica-CTA)

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