Sentencia en Ford: precedente histórico para juzgar la participación empresarial durante la Dictadura
Miércoles 12 de diciembre de 2018, por Ricardo Peidro *
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Por primera vez, y gracias a tantos años de lucha, dos cómplices civiles de la dictadura cívico-militar que se impuso en la Argentina entre 1976-1983 fueron condenados por crímenes de lesa humanidad. Esta sentencia es histórica porque juzga a los miembros de la empresa multinacional “FORD” en tanto partícipes y no como cómplices de los crímenes, sentando un precedente trascendental para la lucha contra la violencia empresarial.

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* Secretario General de la CTA Autónoma

En su “Carta abierta de un escritor a la Junta Militar” Rodolfo Walsh relató los crímenes cometidos por el gobierno de facto y reconoció, con extraordinaria lucidez, la vinculación de los intereses económicos con los horrores de la dictadura:

“En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada.” Rodolfo Walsh (1977)

En 1976, 24 obreros de la empresa Ford fueron secuestrados, torturados y desaparecidos. Y mientras los trabajadores se encontraban en el mismo predio de la fábrica, la empresa enviaba telegramas a los familiares de las víctimas, intimándolos a presentarse a sus puestos laborales. Esa fue la única comunicación oficial sobre los desaparecidos de Ford.

En 1998 nuestra Central presentó ante el juez Garzón en España 5000 folios documentando el rol de dirección que cumplieron las empresas durante la Dictadura. Entre otros testimonios, fueron claves los relatos de los ex trabajadores de Ford.

Con la sentencia se prueba la existencia de una profunda relación entre la represión y los intereses empresarios, que en su búsqueda por “recuperar” el orden fabril, hacer valer la autoridad de la empresa y eliminar los obstáculos que impedían achicar el costo laboral y aumentar los ritmos de producción llevaron a cabo las peores atrocidades y torturas sobre miles de trabajadores. Por nuestros compañeros y compañeras, por sus sueños que siguen intactos, seguiremos en el camino de la memoria, la verdad y la justicia como base fundamental de la sociedad que más temprano que tarde vamos a construir.

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