25N
La CONADU HISTÓRICA en pie de lucha contra la violencia machista y patriarcal
Sábado 24 de noviembre de 2018, por Claudia Baigorria *
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El próximo domingo 25 de Noviembre se conmemora el Día Internacional de Lucha contra las Violencias hacia las Mujeres, y en nuestro país las trabajadoras docentes universitarias y preuniversitarias de CONADU HISTÓRICA protagonizaremos distintas acciones de movilización junto a diversas organizaciones sindicales, sociales, políticas, estudiantiles y tantas otras.

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En un año signado por una altísima conflictividad en las Universidades Nacionales por los reclamos salariales y presupuestarios, y en un contexto general de gran embestida de las políticas neoliberales contra toda la población y contra las mujeres en particular, las trabajadoras Docentes Universitarias y Preuniversitarias de la CONADU HISTÓRICA y sus Asociaciones venimos protagonizando de manera creciente y sostenida novedosas y potentes experiencias de articulación y movilización para reclamar por nuestros derechos. Asistimos cotidianamente al crecimiento de la desocupación y la pobreza, con retrocesos económicos, políticos y laborales, lo cual se traduce también en recrudecimiento de las violencias machistas y pérdida de derechos conquistados por políticas públicas que en general se orientan a empeorar la vida de las mujeres y las disidencias sexuales.

En ese marco es que convocamos y realizamos el Encuentro de Mujeres de CONADU HISTÓRICA en la Sede Nacional de la Federación (CABA), con participación de Compañeras de las Asociaciones de Base de las Universidades de: Buenos Aires (AGD-UBA), Cuyo (FADIUNC), Jujuy (ADIUNJu), La Pampa (ADU), La Rioja (ARDU), Litoral (ADUL), Nordeste (ADIUNNE), Patagonia Austral (ADIUNPA), Patagonia San Juan Bosco (ADU), Sur (ADUNS), Tecnológica Nacional (SIDUT), Tierra del Fuego (ADUF), Tucumán (ADIUNT).

Fue una intensa jornada de trabajo, en la que intercambiamos experiencias sobre el abordaje de los temas asociados a la (re) producción de la cultura machista y patriarcal en el ámbito universitario, con manifestaciones explícitas de violencias contra las mujeres y disidencias. En este sentido, consideramos que la institucionalización de los Protocolos para intervenir ante situaciones de violencia de género hacia las mujeres y la comunidad LGBTTTIQ en muchas Universidades Nacionales supone un gran avance, en particular por la sensibilización, las instancias necesarias de formación y los debates interdisciplinarios previos a su aprobación. Valoramos asimismo, el involucramiento y la actuación de muchas Compañeras de nuestros sindicatos en estos procesos, siendo promotoras y gestoras de los proyectos iniciales a partir de su participación en Cátedras Abiertas de Género, Centros Interdisciplinarios, y otros espacios académicos vinculados a la militancia feminista y gremial.

Hoy, la gran mayoría de las universidades cuenta con algún Protocolo (algunos actúan solamente a nivel de determinadas facultades, escuelas preuniversitarias o institutos) ó están en vías de construcción, pero no en todas se aplican de manera efectiva ni llegan a actuar ante las denuncias de personas afectadas por situaciones de violencia. Varios de ellos tienen deficiencias desde su propia concepción, en la medida que no facilitan los espacios apropiados para radicar las denuncias, asesorar y acompañar psicológicamente a las personas afectadas, o que directamente se ven imposibilitados de actuar investigando e instruyendo las acciones reparadoras.

Las mayores dificultades detectadas, entre otras, se asocian a:

• El compromiso incumplido por parte del gobierno nacional de establecer una Mesa para la Evaluación e Implementación del Plan Nacional de Acción para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres (Ley Nº 26.485), en el ámbito de la Educación Superior. Espacio que se convocó en sólo dos ocasiones, con participación de representantes de la Secretaría de Políticas Universitarias, el Instituto Nacional de las Mujeres, el Consejo Interuniversitario Nacional, las Federaciones Nacionales Docentes y No Docentes y la Federación Universitaria Argentina.

• La falta de autonomía con relación a las gestiones universitarias, quienes detentan el poder político (patriarcal) y en no pocas ocasiones obstaculizan ó impiden las necesarias investigaciones y procedimientos establecidos en la propia norma.

• La escasez de equipos profesionales con formación con perspectiva de género -y militancia relacionada con el feminismo- que deviene en un perjuicio directo hacia las personas afectadas, a quienes se somete a situaciones de re-victimización.

• La ausencia de presupuestos genuinos para contar con cargos remunerados para los equipos profesionales, así como para instrumentar en todo el sistema universitario una gran campaña nacional contra las violencias, con formación a través de cursos, talleres, seminarios, etc. destinados a docentes, no docentes, estudiantes, funcionarios.

• La ausencia de currículas con perspectiva de género transversales en todas las carreras y en todos los niveles.

Vemos como una necesidad imperiosa la incorporación de la Educación Sexual Integral (ESI) en las Universidades Nacionales, considerando que el único camino para prevenir situaciones de violencia de género es aplicando la ESI en todos los niveles educativos y formativos.

Sostenemos la importancia de que los protocolos y demás instancias institucionales sean acompañadas por procesos de organización independientes de las gestiones universitarias, donde prevalezcan las prácticas democráticas (asambleas, plenarias, reuniones interclaustros, etc.).

Otros aspectos a abordar son la revisión y reformulación de nuestro Convenio Colectivo de Trabajo y de los Estatutos de la Federación y de los gremios de base desde una perspectiva de Género. Necesitamos trabajar hacia una Agenda Sindical Feminista.

Desde la CONADU HISTÓRICA reafirmamos el compromiso con la lucha contra las violencias de género hacia las mujeres y la comunidad LGBTTTIQ, lo cual también nos convoca a asumir que nuestras propias organizaciones tampoco están exentas de estas prácticas patriarcales. En función de ello, profundizaremos el trabajo colectivo para dotar a nuestra Federación y sus sindicatos de los espacios organizativos y deliberativos que tanto necesitamos.

* Secretaria general adjunta de la Conaduh y secretaria general adjunta de la CTA-A

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