Educación Popular
El Frente Salvador Herrera en defensa de la educación pública
Lunes 17 de septiembre de 2018, por Prensa Frente Salvador Herrera *
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Una marea de educadores y educadoras con delantales, afiches, pancartas, cantos y la alegría de seguir luchando, coparon las inmediaciones del Congreso durante la semana pasada; se estima que fueron alrededor de 65 mil personas las que marcharon de Pizzurno al Congreso.

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El acatamiento al paro de los días 12 y 13 de septiembre pasado rondó el 90%, esto muestra que la docencia en todo el país se pone de pie junto a sus organizaciones gremiales, agrupaciones y colectivos para enfrentar el avasallamiento que viene llevando adelante el gobierno nacional de Mauricio Macri y que se replica en todas las provincias, como en Buenos Aires con la gobernadora Maria Eugenia Vidal y en CABA con Larreta a la cabeza.

Este nuevo paro se da en un contexto en el que el gobierno de Macri sigue atándose a los designios del FMI sin importarle las consecuencias que genera: la inflación licua el salario, el dólar se dispara, se profundiza el ajuste sobre el pueblo, los despidos en el Estado se profundizan y se recorta el presupuesto en varias áreas, como en el caso de la educación pública.

Con este panorama, la docencia reclama un salario acorde a la canasta familiar y la inflación, que hoy oscila el 30% acumulado, condiciones dignas de enseñanza-aprendizaje, continuidad del Incentivo Docente (FONID), del fondo compensador y aumento del presupuesto para infraestructura escolar y los comedores.

Estamos en el mes de septiembre, a tres meses de finalizar el ciclo lectivo y el gobierno aún no ha resuelto el salario de lxs docentes, que al día de hoy ha perdido valor y poder adquisitivo. A esto se le suma que en cada provincia las ofertas rondaron como mucho el 15%. Ejemplo de esto es la Provincia de Buenos Aires, donde la gobernadora María Eugenia Vidal no se movió de este número en todas las reuniones que mantuvo con los gremios, llegando a tomarle el pelo a la docencia en general cuando agregó un punto de material didáctico y quiso mostrarla en sus medios de comunicación como una propuesta superadora.

La respuesta fue contundente: paro y movilización, porque esta oferta es irrisoria, ya que la realidad marca otra cosa: devaluación, aumento descomunal de las tarifas y la escapada del dólar que se traslada a los precios de los alimentos, llevándonos a una situación cada vez más paupérrima.

Lo paradójico es el caso de la Ciudad de Buenos Aires, que siendo la jurisdicción más rica del país, la oferta salarial (por no decir la imposición por parte del gobierno) fue en sintonía con nación, provincia de Buenos Aires y otras jurisdicciones, muy por debajo de la inflación. Mientras Larreta se aumenta un 38% el salario y la ministra Soledad Acuña en cada paro docente se encarga de enviar correos electrónicos para deslegitimar el reclamo (incluyendo datos falsos), la docencia sigue reclamando la recomposición del salario, aumento de presupuesto para infraestructura y comedores escolares.

El caso del recorte en los comedores escolares es nefasto: primero redujeron a la mitad, luego sacaron el pan y ahora ya ni carne pueden comer los/as pibes/as. La respuesta del gobierno es siempre la misma, que no hay plata, pero se ve claramente que no es cierto, el dinero se utiliza para otras cosas a las que se les da prioridad antes que la educación de nuestro pueblo.

Plata para educación no para la represión

Unos días previos al paro y movilización salió el boletín oficial en el cual se establece un aumento del presupuesto del ministerio de seguridad ¿De dónde salen los fondos?, la respuesta la podemos tomar directamente de dicho documento: “Que el incremento citado en el considerando precedente se financia con una reducción de los presupuestos del MINISTERIO DE EDUCACIÓN, CULTURA, CIENCIA Y TECNOLOGÍA y de la SECRETARÍA NACIONAL DE NIÑEZ, ADOLESCENCIA Y FAMILIA del MINISTERIO DE SALUD Y DESARROLLO SOCIAL” (Boletín Oficial de la República Argentina, 10/09/2018).

Como dice el dicho: “para muestra, basta un botón”, y aquí está. El gobierno plantea un escenario de crisis en el cual los recursos no alcanzan y tenemos que hacer un esfuerzo, pero… por lo contrario, sí hay dinero, pero no es para educación, al contrario, es para seguir reforzando el aparato represivo. El mismo aparato que reprimió a los/as docentes en la carpa itinerante en el Congreso, quienes son responsables de la desaparición y muerte de Santiago Maldonado, el asesinato de Rafael Nahuel, etc.

Por ende, el recorte en el presupuesto educativo no es otra cosa que un aumento de la caja para Patricia Bullrich y sus fuerzas represivas. Es inaceptable que se quiten fondos que deben ser destinados para garantizar el funcionamiento de la escuela pública y se lo entreguen a una ministra para reprimir al pueblo que sufre las políticas de este gobierno hambreador.

Esto generó un repudio generalizado de la docencia de todo el país, que salió a rechazarlo.

Ollas sí, el hambre es un crimen

En medio de la jornada de lucha que se venía desarrollando, en Moreno (provincia de Buenos Aires) secuestraban a la compañera Corina de Bonis del CEC 801. Fue golpeada, amenazada de muerte antes de ser liberada y le dejaron escrito con un punzón en el cuerpo "Basta de ollas". Este hecho se da en el marco de la lucha en defensa de la educación pública que vienen llevando adelante lxs compañerxs, y se suma a una escalada de amenazas que vienen recibiendo lxs docentes de Moreno desde que denunciaron el vaciamiento que lleva adelante la gobernadora Vidal en la provincia, que le costó la vida a Sandra y Rubén de la escuela 49.

La bronca e indignación fue total, porque estas acciones no pueden quedar impunes ya que son propias de las épocas más oscuras que vivió nuestro pueblo y no las aceptamos Nunca Más. Además dejó expuesto al gobierno provincial que ya tenía conocimiento de las amenazas, no hicieron nada y la movilización para exigir justicia los ha dejado tambaleando.

Decimos OLLAS SI porque son las que se utilizan para paliar el hambre de nuestro pueblo que este mismo gobierno genera, porque son las ollas que alimentan a los/as pibes/as en los comedores escolares, en los barrios, en los comedores comunitarios. Pero son también ollas de resistencia, de la memoria colectiva de nuestro pueblo que no se olvida y tiene siempre presente que “El hambre es un Crimen” y hay responsables a los que les debe llegar la justicia de una buena vez.

El gobierno sigue avanzando contra la educación pública, contra la docencia y la comunidad en general. El movimiento docente está en pie de lucha y se moviliza en las calles. Hoy más que nunca, y en este contexto, es necesario ampliar el marco de alianzas dentro del movimiento obrero y popular para conquistar un salario digno acorde a la inflación, condiciones laborales, aumento del presupuesto para infraestructura y comedores; pero sobre todas las cosas para pararles la mano.

A la política de hambre y desesperanza le oponemos la pedagogía de la liberación, de la resistencia y la lucha popular.

* Organización territorial, CTA Capital

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