Rosario
Desnaturalizar la precariedad
Lunes 13 de agosto de 2018, por Sofía Alberti *
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Las regionales locales de Amsafe, ATE y CTA-A, denunciaron en conferencia de prensa, las fallas graves de infraestructura en diversas escuelas de Rosario.

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Alertaron a trabajadores y trabajadoras sobre la existencia de protocolos para suspender las actividades en caso de que alguna situación ponga en riesgo la integridad de las personas. Y le expresaron al Ministerio de Educación la necesidad de que escuche reclamos, agilice respuestas y desarrolle tareas de prevención. Habrá una marcha la próxima semana.

Luego de la explosión por una fuga de gas que generó la muerte de Sandra Calamano y Rubén Rodríguez, docentes de la escuela Nº 49 de Moreno, Buenos Aires, la comunidad educativa de distintos lugares del país quedó conmovida. Y la tragedia llevó a poner en el centro de la escena las formas en las que se trabaja día a día, también en las escuelas santafesinas.

“A partir de lo sucedido en Moreno, los compañeros y compañeras docentes, asistentes y personal directivo, alertaron sobre situaciones que viven en las escuelas, algunas de larga data, otras más recientes. Como se naturaliza, no se dan las soluciones necesarias, se denuncian las fallas y el reclamo entra en un canal burocrático. Queremos llevar tranquilidad a los compañeros y compañeras, de que pueden hacer los reclamos correspondientes, suspender las clases de ser necesario, están amparados gremial y legalmente ante cualquier situación en que esté en riesgo la integridad física de la comunidad educativa.”, destacó en conferencia de prensa este viernes Lorena Almirón, Secretaria Adjunta de ATE Rosario y recientemente electa Secretaria de Organización de la CTA-A local.

Tal como sucede en diversas áreas, Amsafe, ATE y CTA-A Rosario, se reunieron para interceder en la realidad de las escuelas. “Armamos conjuntamente un instructivo, donde constan las condiciones mínimas de infraestructura escolar tomado, en parte de uno que armo Cetera a nivel nacional”, contó Almirón.

El objetivo como gremios es organizar la demanda. “Vamos a realizar una movilización con las escuelas en problemas para la semana que viene, en día a definir. La idea es llevar los reclamos que tienen desde hace años. Los compañeros y compañeras dijeron ‘basta’ al dimensionar las consecuencias que pueden tener el hecho de que todo ‘se ate con alambre’ y de que la falta de infraestructura escolar permanezca en el tiempo”, explicó Paula Nardini, referente de Amsafe Rosario.

Como herramientas para las y los laburantes de las escuelas de la provincia, Nardini subrayó la existencia de amparo gremial y legal, expresado en los doce puntos acordados por Cetera en 2005, considerados condiciones mínimas para el funcionamiento de los establecimientos educativos y el Convenio 155 de la OIT. “Cuando esté en riesgo la integridad de cualquier trabajador, niño o niña se pueden suspender parcial o totalmente las clases”, destacó la docente.

Situaciones insoslayables

Falta de agua potable, instalaciones de luz y gas sin aprobación, fugas de gas, salidas de emergencia que no existen, escuelas en construcción sin medidas de seguridad. Si bien la situación en la provincia de Santa Fe no es la de Buenos Aires, los sindicatos relevaron al menos una quincena de establecimientos con condiciones precarias.

“Desde ATE Rosario decimos que el Ministerio tiene que tener un plan de prevención en las escuelas de la provincia, campañas de concientización, porque siempre estamos sobre los hechos consumados. Los asistentes escolares no tenemos comité mixto de seguridad e higiene como los docentes. No hay una recorrida permanente en los establecimientos. Pero como hay 5000 escuelas en toda la provincia entendemos que es imposible recorrer todas cada día. Es por eso que todas tienen que contar con delegados en prevención, gente en mantenimiento permanente, personas capacitadas.”, consideró Almirón.

Para poner ejemplos concretos, la Escuela Nº 1279 está sin gas. Hace dos años pasó lo mismo y los niños estuvieron un mes comiendo sándwiches en pleno invierno. Ahora llevan 5 días ingiriendo pan y fiambre, pero aun así no es lo más grave. Hubo dificultad de advertir la fuga de gas en el caño maestro de la cocina del comedor, porque las ventanas estaban rotas: el olor se diluía. “Cuando arreglaron las ventanas, lo sintieron. Las autoridades se movilizaron rápidamente. En ese caso ya está interviniendo el Ministerio de Educación, pero hablamos de 600 alumnos a los que se les hace el mate cocido con pavas eléctricas”, denunció Almirón.

En la 1263 hace rato vienen sin gas y al ser salones grandes y altos, se mueren de frío. Porque a todo esto, como tampoco funciona la luz, ni con calentadores eléctricos se puede subsanar el asunto. “Vamos a reclamar por una o cien escuelas, porque basta un lugar donde haya deficiencias para que se dé una tragedia como la de Moreno y no vamos a permitirlo”, expresó la dirigente estatal.

Sin dudas, lo sucedido con Sandra y Rubén, replanteó muchas cosas a la comunidad educativa de todo el país. “Empezaron a aparecer un montón situaciones naturalizadas en las escuelas. Es un problema que se da en gran parte de ellas, porque no hay planes de mantenimiento integral. Eso sensibilizó a la comunidad docente, que vio que la existencia de estas condiciones de trabajo puede tener consecuencias trágicas”, analizó Nardini.

*Nota: Comunicación CTA-A Rosario

Foto: Amsafe Rosario

* Equipo de Comunicación de la CTA Rosario

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