Memorial del pueblo
Raimundo Ongaro: La CGT A los imprescindibles
Miércoles 1ro de agosto de 2018, por Néstor Rojas *
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Recordar a Raimundo Ongaro es abrazar a una generación militante. De quienes en este presente de vicisitudes y adversidades para los sectores populares, es apropiado necesario, observar y reflexionar aprendizajes en los contextos históricos que corresponden.

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Este 1 de agosto se cumplen dos años de su muerte de quien fuera secretario general de la CGTA fundada en el histórico congreso normalizador Amado Olmos en los últimos días del mes de marzo de 1968. Transcurrieron dos años de su muerte, honramos la memoria del militante que fue perseguido, secuestrado, catorce veces preso, amenazado por las AAA que asesino a uno de sus hijos, que estuvo a disposición del Poder Ejecutivo Nacional, que debió marchar al exilio largos años. Que fue protagonista de un tiempo de pensamientos y acciones revolucionarias enfrentando al enemigo de la clase trabajadora y el pueblo, que son los mismos que hoy imponen políticas de desempleo, hambre, tarifazos y ajuste de toda índole.

Cuando pensamos la construcción de la CTA-A de este tiempo, lo hacemos teniendo presente de que lugares venimos, las luchas populares y las dirigentes y los dirigentes emergentes de jornadas históricas que asumieron sus responsabilidades con entrega y absoluta coherencia. Poniendo blanco sobre negro el camino que transitamos, donde queremos ir y donde no estamos dispuestos a sumarnos. Raimundo Ongaro es sin dudas un faro que alumbra con inmenso coraje, desde aquellos años de dictaduras que las organizaciones autónomas de la clase trabajadora, supieron derrumbar en puebladas memorables.

La Falda 1957, Huerta grande 1962, Amado Olmos, Agustín Tosco, Atilio López, Jorge Fernando Di Páscuale, Atilio Santillán, Rene Salamanca, Rodolfo Walsh. Son algunos acontecimientos y nombres que entre otros asociamos a la memoria de Raimundo Ongaro. Emergentes representativos de cientos y miles de compañeras y compañeros militantes, parte del sujeto colectivo de lo que llamamos “la generación del 70’”. Cuya capacidad de construir poder popular fueron puestas en evidencias en puebladas históricas como el “Cordobazo” (mayo 1969).

“Solo el pueblo salvara al pueblo” No le damos cualquier sentido a esta histórica consigna, que en esta coyuntura tiene la misma vigencia de aquellos días. Compartimos atreves de los tiempos y las distancias que no existen los nombres o apellidos providenciales, los pueblos se liberan como artífices de sus propios destinos, con dirigentes capaces de representarlos, creemos y militamos por ello.

La maestra que es la historia, nos muestra desde este presente aquellos debates iníciales entre la CGT de Azopardo y la CGT-A en la que Ongaro fue su secretario general, Cuando quienes se arrogaban conducir a “grandes gremios”

Sostenían: “Primero nos unimos todos, después luchamos”. Desde la CGT de los Argentinos se les respondió: “Primero luchamos y en la lucha nos unimos El “Cordobazo” de mayo de 1969, nos remite a tantos nombres, entre los arriba mencionados.

También El general golpista Juan Carlos Onganía, “La Revolución Argentina”, su ministro de economía Adalbert Krieger Vasena, que tenía el antecedente de ser el gestor del primer préstamo Stand By solicitado al FMI cuando Arturo Frondizi ocupaba el cargo de presidente de la Nación Argentina. Que en 1967 solicitan una vez más dicho préstamo al Fondo Monetario Internacional, que los condicionamientos fueron reducir un porcentaje del orden del 15 % de empleados públicos, igualmente de trabajadores ferroviarios, cierre de ramales de vías férreas. Baja de aranceles a las importaciones, congelamiento salarial, aumento de la edad jubilatoria, liberar controles de precios, libertad para cotizar el dólar estadounidense. Como también ejecutar una devaluación del 40 %. Contra estos planes de ajustes que hoy están entre nosotros, se gestaron las rebeldías y las rebeliones populares. Las puebladas que tronaron escarmientos contra las dictaduras.

El espiral de la historia que fue girando entre la resistencia y la represión las conquistas populares y los retrocesos ante el avance de los poderes hegemónicos, nos identifica con la CGT de los Argentinos, con quienes militaron aquellas gestas populares. Heredando experiencias y compromisos nos constituimos en el grito de Burzaco, en la CTA, en el FRENAPO (Frente Nacional contra la Pobreza) En La CTA-A que hoy asume el compromiso y el desafío de construir el modelo y las prácticas del sindicalismo de liberación.

Raimundo Ongaro a quien recordamos. El movimiento sindical combativo enfrentando “el ajuste”, represiones y dictaduras, con un programa claramente antimperialista, antimonopolista y anti oligárquico. Son un espejo en el cual mirarnos, es el camino transitado que nos| reitera también, que estas confrontaciones y luchas no comenzaron cuando llegamos nosotros, que nos aportan reflexiones, entusiasmo y orgullo de lo que somos como Central, cuando el poder concentrado nos quieren mostrar un mundo sin esperanzas, sin futuro. Que no es posible cambiar nada. Que se trata es de aceptar lo que está establecido. Quieren matar las utopías, adormecer los sueños y las voluntades. Tomando las palabras de la histórica proclama de la CGT-A al cumplirse dos años de la muerte de Raimundo Ongaro, para quien fue secretario nacional de aquella central histórica para tantas y tantos compañeros que nos indican el rumbo en defensa de los trabajadores y el pueblo decimos una vez más: “Durante años solo nos han exigido sacrificios. Nos aconsejaron que fuésemos austeros: Lo hemos sido hasta el hambre Nos pidieron que aguantáramos un invierno: Hemos aguantado diez. Nos exigen que racionalicemos: así vamos perdiendo conquistas que obtuvieron nuestros abuelos. Y cuando no hay humillación que nos falte padecer ni injusticia que reste cometerse con nosotros, se nos pide irónicamente que participemos.

Les decimos: ya hemos participado, y no como ejecutores sino como víctimas en las persecuciones, en las torturas, en las movilizaciones, en los despidos, en las intervenciones, en los desalojos.

No queremos esa clase de participación.

Agraviados en nuestra dignidad, heridos en nuestros derechos, despojados en nuestras conquistas, venimos a alzar en el punto donde otros las dejaron, viejas banderas de lucha” (proclama del 1 de mayo 1968 de la CGTA Raimundo Ongaro Secretario General).

* Militante de la CTA Autónoma

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