“La CTA-A no es hegemónica, discutimos lo que vamos a hacer”
Domingo 4 de marzo de 2018, por Hugo "Cachorro" Godoy *
Enviar la referencia de este documento por email Versión para imprimir de este documento

Es importante que empecemos por reconocernos y valorarnos entre nosotros, porque mas allá de los matices y en un tiempo político de muchas incertidumbres, hay algo que nos une y al mismo tiempo nos refuerza: La certeza de que la clase trabajadora aporte al proceso de reunificación del movimiento popular y que sea capaz de construir un nuevo modelo sindical en la Argentina.

Compartir este articulo:

* Secretario General de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE-CTA). Miembro del Consejo Ejecutivo Nacional de la CTA Autónoma

Es en esa perspectiva el valor que tiene la CTA Autónoma, el nivel de unidad y confianza política que expresamos los aquí presentes, en un momento en que votamos cosas tan importantes como convocarnos a un congreso ordinario y extraordinario donde vamos a ratificar un rumbo de esta Central.

En segundo lugar quería agradecer que se haya hecho un recordatorio del Paro Nacional de ATE del 24 de febrero de 2016 que, sin ninguna duda para los trabajadores estatales es un hito en nuestra historia, porque en un momento en que parecía que a un gobierno recién votado no había que hacerle ninguna advertencia ni ningún cuestionamiento, lo hicimos igual.

Fue también un hito importante para ATE porque fuimos acompañados por múltiples organizaciones populares, nos ayudó a alimentar este tiempo de resistencia y debatir cuál es el modelo sindical que había que construir y cuál la unidad a construir para no ser furgón de cola de otro proyecto que nos lleve a caminos sin salida.

Otro momento importante de nuestra historia reciente fue el 6 de diciembre del año pasado. Primero porque la convocatoria que hicimos desde la CTA nos permitió agruparnos con un conjunto de organizaciones que, como dije durante el acto del 15 de febrero, no hay ningún empresario sindicalista ni temor a ningún carpetazo, hay confianza de ir construyendo una perspectiva de bloque político sindical con organizaciones que no son parte de la CTA-A, como el tridente de San Cayetano y otras organizaciones sociales y sindicatos como los trabajadores del Neumático, Aceiteros, SiPreBA, ferroviarios y docentes entre muchos más.

En octubre del 2017, con el triunfo electoral de Macri se prolongó el acuerdo del gobierno Nacional con los gobernadores por el Pacto fiscal. Inmediatamente después de eso y a pesar de que hicimos un paro nacional, la CGT quiso auto erigirse en representante de toda la clase trabajadora y utilizó la fuerza de ese paro para negociar no sólo el proyecto de Reforma Laboral sino también la otra parte escondida en el Pacto Fiscal como la Ley de Reforma Impositiva y Previsional. Era un momento en que parecía que la gobernabilidad del poder caminaba por una autopista que podía pasar por encima cualquier oposición.

En ese momento con la CTA-A nos reunimos junto a organizaciones sociales y sindicales en la primera quincena de noviembre y entre todos convocamos al paro y movilización del 6 de diciembre. Eso disparó otras iniciativas y ayudó a alimentar la crisis en la propia CGT, que produjo entre otras cosas la movilización del 29 de noviembre. Y también abrimos el camino a las masivas jornadas del 14 y 18 de diciembre contra la Reforma Previsional.

El 14 de diciembre fue una triple victoria. Primero porque tuvieron que postergar el tratamiento de la Reforma Laboral; segundo porque no pudieron aprobar ese día le Ley Previsional, y tercero porque intentaron instalar y legitimar la ocupación militar de las cuatro fuerzas federales en Capital Federal como ya habían hecho dos meses antes en la Patagonia, que produjo la desaparición de Santiago Maldonado y el asesinato de Nahuel Rafael. Ese día fracasó la legitimación de la represión.

Algo tuvimos que ver, porque si la CTA-A no hubiera convocado el paro del 6 de diciembre, el acuerdo del Gobierno con la CGT y los gobernadores se hubiera consolidado y legitimado. Fuimos parte, no exclusivos, para empantanarle la política de reforma eterna que plantea Macri contra nuestro pueblo.

Fruto de la confianza y la coherencia, las organizaciones sociales y sindicales fijamos objetivos y tomamos decisiones. Porque la CTA-A no es hegemónica, discutimos lo que vamos a hacer. Dónde nos ponemos de acuerdo, hasta dónde podemos llegar juntos y dónde no, pero lo hacemos cara a cara con los compañeros.

Este reagrupamiento, que todavía es inestable, es parte de la estrategia de construcción de unidad, porque para nosotros la unidad es un valor importante y no es ir detrás de nadie sino ser parte de las discusiones respetando a los otros y que nos respeten.

Nos podrán decir cualquier cosa pero nosotros durante 12 años no trabajamos para fragmentar el campo popular, y desde hace 2 años y medio no hemos faltado a ninguna cita de pelea contra este gobierno.

En esa perspectiva, este Congreso Extraordinario que vamos a realizar el 16 de marzo tiene una configuración estratégica. Para reconstruir una dirección política tenemos que hacerla con la mayoría de la CTA-A, porque ese es nuestro primer nivel de confianza para después avanzar en acuerdos con otros.

Va a ser un camino con mucha incertidumbre, porque el Congreso trucho al que convocaron el 17 de marzo en Mar del Plata tiene la intención de instrumentar una aparente legalidad, pero que todos sabemos que sólo apuestan al daño y a la confusión, con dirigentes que no respetan la democracia interna, desprecian la autonomía y relegan el debate abierto y pleno de compañeros y compañeras.

Enfrentamos al capitalismo y no tenemos un modelo alternativo para proponerle a la humanidad. Pero ese camino alternativo será desde la clase trabajadora, construyendo las respuestas a la pelea contra Macri con propuestas que imperiosamente necesita toda la sociedad argentina.

Hoy la verdadera confianza está acá, con los compañeros azucareros con quienes marchamos juntos el 19 de febrero, y como dijimos con quienes nos movilizamos el 6 de diciembre y el 15 de febrero. ¿Qué pasa con los que fueron a otras marchas?. Hay que discutir política y si no nos ponemos de acuerdo nos daremos de más tiempo para buscar más consenso.

Pero recordemos que el 4 de diciembre del año pasado nos pusimos como objetivo el Congreso Nacional del próximo 28 de abril para avanzar con nuestra CTA-A hacia la construcción de un nuevo modelo de libertad, democracia y autonomía sindical.

Sin abandonar la lucha, porque ya construimos el 15 de febrero y ahora, entre todos, decidimos redoblar la apuesta en una nueva Jornada Nacional de Lucha el 5 y 6 de marzo.

Pronunciamiento de Hugo “Cachorro” Godoy, Secretario General de ATE durante la reunión convocada por la Comisión Ejecutiva Nacional de la CTA-A el 28 de febrero de 2018

sitio desarrollado en SPIP