Ser protagonistas, ser CTA
Miércoles 6 de diciembre de 2017, por Juan Carlos Giuliani *
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Hoy volvemos a ser protagonistas de una medida de acción unitaria que conmoverá al país de punta a punta. Ni el más acérrimo defensor del Gobierno, ni los periodistas y medios de comunicación militantes de este Modelo Neoliberal se animará a negar la potencia, extensión y masividad del Paro y Movilización Nacional que la CTA Autónoma está llevando adelante con los movimientos sociales y otras organizaciones sindicales hermanas.

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* Secretario de Relaciones Institucionales de la CTA

Volvemos a reivindicar nuestra identidad de clase. A darle prioridad a la contradicción principal que nos hace ser pobres aunque tengamos trabajo –injusta distribución de la riqueza en un país dependiente y expoliado por las transnacionales- antes que a perdernos en la maraña de contradicciones secundarias que cruzan al campo popular.

La batería de reformas puestas en marcha por el Gobierno nacional en conjunto con los gobiernos provinciales y buena parte de las administraciones municipales, apuntan a socavar aún más el mísero poder adquisitivo de los trabajadores, provocar mayor desempleo, tanto en el Estado como en la órbita privada, saquear a nuestros jubilados, engordar el endeudamiento, profundizar la dependencia nacional y maximizar la rentabilidad empresaria.

La Reforma Laboral, Previsional, Tributaria, Educativa y de Salud, a través de la Cobertura Universal de Salud (CUS), junto con el indisimulado avance de las políticas represivas, son otras tantas armas que el poder blande para disciplinar a la clase trabajadora y a los sectores populares, blancos preferidos del revanchismo patronal.

Volvemos a decirle a los patrones que no insistan con la soberbia, el desprecio y el ninguneo. El pueblo es paciente, tiene conciencia de la relación de fuerzas, no va a dar ningún salto al vacío, mide las consecuencias de sus acciones u omisiones, va madurando una idea hasta encontrar alguna certeza. Entonces, cuando toma la decisión de dar una respuesta, es contundente y hace tronar el escarmiento. Algo de eso está ocurriendo aquí y ahora.

Hoy estamos recorriendo el camino hacia el interior de nosotros mismos, un sendero que conduce al reencuentro con nuestras mejores tradiciones, protagonizando un plan de acción debatido fraternalmente en el seno de la CTA en encuentros, reuniones, asambleas y plenarios a lo largo y ancho de nuestro país.

En el rostro y las manos de tantos compañeros y compañeras que desde el alba -desafiando la oscuridad y las amenazas, veladas o explícitas de represalias de descontar el día, provocar despidos o la baja de algún plan social- están poniendo el cuerpo a esta propuesta, recuperamos la mística que riega la conciencia de unidad de la clase.

Volvemos a abrazarnos y reconocernos en el paisaje del país federal que se expresa en todas y cada una de las acciones desarrolladas en una jornada que, a no dudarlo, será ejemplar, destinada a que el Gobierno escuche nuestros legítimos reclamos y resuelva los problemas concretos de la gente sin apelar a los palos o la descalificación. Caso contrario, crecerá el conflicto social y se profundizará el plan de lucha.

Estamos retomando el camino en el punto exacto donde lo dejó la historia. A 25 años del Congreso de Parque Sarmiento que otorgó la partida de nacimiento a nuestra Central. Estamos vacunados contra el “no se puede”. El posibilismo implica administrar lo dado. Nosotros queremos instalar una nueva institucionalidad constituyente que alumbre un Proyecto de Liberación Nacional y Social.

Hoy, más que nunca, hay que consolidar una organización de masas haciendo explícita nuestra estrategia de poder popular, convocando a todos los sectores que estén dispuestos a dar pelea para recuperar la Justicia Social. Sabiendo que nuestro mejor futuro está en nuestra mejor memoria.

Sin aflojarle un tranco de pollo a los grupos de poder. A los que mandan. Desenmascarando a los que administran el status quo para garantizar la perpetuidad del régimen de saqueo y explotación. Disputando la libertad y democracia sindical en los lugares de trabajo.

Canalizando la organización de los trabajadores de la ciudad y el campo, formales, precarios, tercerizados, activos, jubilados, públicos, privados, autogestionados, desocupados, de pueblos originarios, discapacitados.

Renovamos nuestro compromiso con las banderas fundacionales de la CTA: Autonomía de los patrones, los gobiernos y los partidos; afiliación directa, libertad y democracia sindical.

Volvemos a sembrar en el territorio fértil de la esperanza. Convencidos, como lo estamos, que otro país es posible.

Volvemos a las fuentes.

A nuestra razón de ser.

Ser CTA.

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