Relaciones Internacionales
Euskal Herria, mujeres en primera línea de lucha
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Las trabajadoras de las residencias y centros de día de Bizkaia vienen dando una dura pelea contra la Diputación Foral y las patronales del sector. Luchan por sus derechos laborales y por garantizar un servicio público digno y de calidad. Te invitamos a leer sobre este conflicto que lleva más de 17 meses y 250 días de huelga.

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A modo de introducción

Las trabajadoras de residencias son gerocultoras, auxiliares y cuidadoras de residencias geriátricas y centros de día. La Diputación Foral de Bizkaia a través del Departamento de Acción Social, ofrece los servicios de Residencia (habitual, permanente o temporal) a personas con dependencia y/o discapacidad que no pueden satisfacer adecuadamente sus necesidades ni en su entorno ni en otras alternativas de alojamiento. También administra los centros de atención diurna, que ofrecen una atención individualizada a las personas que concurren a los mismos con el objetivo de mejorar o mantener su nivel de autonomía personal mediante prestaciones preventivas, habilitadoras y asistenciales. El 70% de estos servicios son financiados por la Diputación Foral, quien además es la responsable de la calidad asistencial, pone las condiciones de licitación y marca las bases con la que se presta el servicio.

Cuatro puntos

En Bizkaia, son más de 5000 las trabajadoras del sector distribuidas en los más de 147 centros residenciales y de día. Gran parte de ellas se han volcado a las calles exigiendo sus derechos, que se pueden resumir en cuatro puntos básicos: jornada laboral de 35 horas, incorporación de personal, alcanzar los 1200 euros de salario y mejorar la cobertura en casos de baja.

“En nuestros sector hay falta de personal, estamos obligadas a grandes ritmos de trabajo, poco descanso y muchas horas”, nos cuenta Marina Costa Bonome, trabajadora de una residencia ubicada en Barakaldo y activista de ELA, el sindicato vasco que motoriza y sostiene la lucha. En abril pasado, ELA publicó una “Carta abierta a la ciudadanía de Bizkaia”, donde da cuenta de estos ritmos de trabajo agotadores: “Realizamos servicios cronometrados (7 minutos por usuarios para levantarle y asearle, 3 para cambiarle de pañal, 3 veces al día, como máximo…)”.

“Falta escandalosa de personal, servicios cronometrados, jornadas agotadoras, disponibilidad absoluta, contratos a tiempo parcial, salarios de 1.000 euros… Ésa es la realidad diaria de las trabajadoras de las Residencias privadas de Bizkaia”, sostienen desde ELA.

Reivindicación laboral que también es social

Marina afirma que al ser un sector predominantemente femenino, “nuestras condiciones de trabajo son precarias y nuestro trabajo de cuidados, es poco valorado e invisibilizado”. “Esta es una lucha que va más allá de una reivindicación laboral. Es una lucha de género, en el más amplio sentido de la palabra” y aclara: “Nos van a tener ahí hasta que nos escuchen, porque no hay vuelta atrás”.

En este conflicto está en juego no sólo las condiciones laborales en los centros de residencia, sino también la calidad del servicio. “Al reclamar mejores condiciones de trabajo para los y las cuidadoras, vamos a lograr dignificar a su vez a los y las residentes”, asegura.

La Diputación aliada a las patronales

La Diputación de Bizkaia tiene en su mano la solución a este largo conflicto. Es ella -junto a las familias- la que paga, mayoritariamente, este servicio. Es ella -con el gobierno vasco- la que establece los ratios personal-usuarios. Es por ello que desde ELA señalan como responsable a Unai Rementería, Diputado General, como responsable de esta situación. No solo a él apunta ELA. También a las patronales del sector, que durante la huelga han retenido los salarios de los y las trabajadoras además de seguir cobrando el dinero que la Diputación gira para sostener el servicio.”Seguimos firmes y decididas” sostiene Marina, quien nos comenta que han resuelto en asamblea continuar con los paros y las medidas de fuerza hasta el 31 de octubre.

Solidaridad con las trabajadoras de Residencias desde Argentina

Compañeros y compañeras de diferentes gremios y organizaciones pertenecientes a la CTA Autónoma, realizaron en las dos últimas marchas convocadas por ATE, volantes y carteles para difundir entre los trabajadores y trabajadoras argentinas la gran lucha que las trabajadoras de Residencias vienen dando por sus derechos.

* Equipo de Comunicación de la Secretaría de Relaciones Internacionales de la CTA

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