Consejo Nacional del Salario
Continuidad del ajuste y pérdida de oportunidades
Sábado 1ro de julio de 2017, por Daniel Jorajuría *

La convocatoria del Gobierno al Consejo del Salario, era una oportunidad para resolver el retraso salarial, el empleo y la pobreza de los trabajadores, pero terminó en frustración. El Gobierno concluyó laudando (como nos tiene acostumbrados) en favor de los patrones. Impuso un monto del salario mínimo que arranca en $8.860.- a partir de julio próximo, escala a $9.500.- en enero del siguiente año para llegar a $10.000.- en julio de 2018; cifras que a las claras demuestran que, no sólo, no se recuperará la pérdida sufrida el año anterior cuando el aumento se fijó en 33% contra el 41,1% de inflación y quedó muy lejos de resolver las necesidades de los trabajadores: alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestimenta, asistencia sanitaria, transporte, esparcimiento, vacaciones y previsión; establecido por ley (art. 116 de la LCT).

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El Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo Vital y Móvil es la institución tripartita más importante del diálogo social en la Argentina, creada no sólo para resolver el salario mínimo, si no como potencial instrumento de distribución de la riqueza que debe actualizar simultáneamente el monto del seguro de desempleo (cuestión que omitió), así como no discutió cuestiones relacionadas con la generación de empleo, la producción, la formación profesional, combatir el trabajo no registrado y fortalecer la seguridad social.

En esta ocasión se ha desperdiciado la oportunidad de debatir y resolver el espectro de temas antes mencionados que no son menos importantes que el monto del propio salario mínimo. Nada de esto se discutió y su convocatoria a mediados de año frustra el circuito virtuoso que puede cumplir cuando se reúne a principios de año antes de la ronda de negociaciones paritarias para presionar hacia arriba los básicos de convenio.

No sorprende que el actual gobierno continuara con la lógica del anterior, al excluir del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVYM) a los trabajadores del sector público o las trabajadoras de casas particulares entre otros. Pero resulta en extremo penoso, a pesar de no sentirnos representados por ninguno de los dirigentes sindicales presentes, observar que ninguna de las Centrales que participaron incluyó en sus delegaciones a representantes de las Organizaciones Sociales ni de los Jubilados.

Le reclamaban al gobierno lo que no hicieron ellos, cuestión ésta que está contemplada en los estatutos de las CTA. Por ello nuestra Central se movilizó junto a las organizaciones excluidas, reclamando: 1) la participación e inclusión de todos los trabajadores en el SMVYM; 2) por un SMVYM determinado por pautas objetivas de acuerdo a la canasta de sus necesidades y actualización del seguro de desempleo; 3) por un aumento de emergencia a los jubilados; 4) exigir el funcionamiento permanente de sus comisiones: la de Productividad, Salario Mínimo Vital y Móvil y Prestaciones por Desempleo, Empleo, Formación Profesional y Fortalecimiento del Sistema de Previsión Social.

Funcionamiento de las comisiones: Otra pérdida de oportunidades

De acuerdo al art. 25 del decreto que reglamenta la ley de su creación (24.013), este Consejo tiene la obligación de constituir cuatro comisiones, mencionadas anteriormente, más la que este gobierne ha sumado; no obstante ni la anterior ni la actual gestión cumplió con este dispositivo de la ley.

Se desaprovecha una vez más, la oportunidad de abordar los verdaderos problemas del empleo tales como las suspensiones, despidos, precariedad laboral, fraudes y sus verdaderas causas.

Habiendo hecho ya referencia sobre la Comisión del Salario, restan las siguientes:

Comisión de productividad

Es la encargada de aprobar las pautas y metodología para la definición de una canasta básica en función de la cual debe determinarse el SMVYM, preservando el poder adquisitivo de los trabajadores. Este objetivo no lo cumple y a través de ella se avanza en otros objetivos abordando el impuesto al salario, la productividad, las adicciones y el ausentismo así como el año anterior se dedicó al abordaje de la nueva ley de riesgos del trabajo.

Comisión del Empleo

De funcionamiento fundamental ante el crecimiento de la desocupación (9,3%) la creación de programas de generación de empleo genuino, el crecimiento de la precariedad laboral tanto en el sector público como en el privado, la implementación del combate al trabajo no registrado (de empresas y trabajadores); lo que implica el fortalecimiento de la inspección del trabajo, como así también avanzar en la transición de “formalizar” la creciente informalidad aplicando la Recomendación 204 de OIT y debatir allí cómo paramos la continuidad de los despidos y suspensiones, ratificando el convenio 158 de OIT sobre la finalización de una relación laboral.

Comisión de Formación Profesional

Su no funcionamiento contradice el discurso del Gobierno acerca de “la calidad del empleo”. Es el ámbito natural que nos serviría para relacionar las escuelas técnicas con las necesidades que demandan los cambios tecnológicos y el modelo productivo.

Ante la cantidad de jóvenes que han quedado fuera del sistema y las dificultades para su inserción laboral esta comisión debería cumplir el rol de formación profesional para la adaptación a las nuevas exigencias del mercado laboral.

Comisión de Fortalecimiento Previsional

Ésta es la Comisión donde debería haberse fijado un aumento de emergencia para los jubilados y pensionados, instrumentar el 82% móvil, resolver los problemas de PAMI y la ANSES, discutir el destino de los Fondos de Garantía y no como pretende la actual administración, cambiar el sistema previsional argentino.

En conclusión, todo lo actuado por este gobierno en el marco del Consejo del Salario muestra a las claras que no tiene intención de instrumentar el desarrollo económico de su pueblo, mejor distribución de la riqueza y fiel a su ideología neoliberal niega la justicia social.

Un solo ejemplo de lo antedicho es la crisis que provocó el día jueves cuando intentó imponer en la paritaria de Trabajadoras de Casas Particulares, un aumento inferior al que se impusiera en la Comisión del Salario, violando el art.11 del Convenio 189 de OIT ratificado por Argentina que establece lo contrario.

Este criterio fue rechazado por nuestros sindicatos representados por Sonia Kopprio de Río Negro y Manuela Muñoz de Entre Ríos, ambas titulares por CTA-A en la mesa paritaria de ese sector.

* Secretario Gremial de la CTA

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