Porque estamos de pie
Miércoles 5 de abril de 2017, por Jesús Chirino *
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Paramos porque necesitamos expresarnos de manera colectiva, y que nos escuchen aquellos a los cuales les gustaría que no hagamos ruido y aceptemos mansamente, como corderos, el avasallamiento de nuestros derechos mientras continúan enriqueciéndose.

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* Secretario General de la Unión de Trabajadores de los Estados Municipales (UTEM-CTA) de Villa María, Córdoba

Paramos para dejar en claro que no queremos una sociedad fundada bajo la creencia de que la riqueza sólo puede ser producida bajo el imperio del libre mercado que olvida la protección de quienes la producimos.

Paramos porque elegimos una sociedad solidaria donde se construyan las seguridades necesarias para que todos podamos realizarnos en nuestras vidas. Y por esta opción hacemos una elección de valores, pues lo otro conlleva a la anomia social y a la guerra económica, atentando contra la gobernabilidad. Pues el mercado no produce, por sí mismo, valores sino que los destruye endiosando la riqueza misma.

Paramos y le reclamamos a las patronales, a la clase política y al Estado, nacional, provincial y municipal, que entiendan la necesidad de políticas fundamentales para la cohesión social.

Al Estado no sólo le reclamamos políticas de generación de empleo, sino también redistribución de la riqueza y generación de condiciones para que todo empleo se dé en marcos dignos. El Estado es central para el desarrollo de las garantías contra los riesgos de la existencia social que todos enfrentamos. Los que somos trabajadores no sólo necesitamos de la inserción laboral sino también de la protección social y del desarrollo del derecho laboral para poner freno a la arbitrariedad patronal.

Paramos para dejar en claro que los trabajadores, sin una condición salarial sólida y protegida, carecemos de condiciones objetivas para el desarrollo individual. Y que nadie dude que el ideal de una sociedad de libre mercado donde todos intercambian bienes y servicios con el mínimo de regulaciones es una concepción surgida desde aquellos que poseen mucho más que su fuerza de trabajo para vender. Si hasta uno de los padres del liberalismo, John Locke, en su concepción del individuo moderno declaró que éste es propietario de sí mismo y de sus bienes. Es decir que dejaba de ser “el hombre” de alguien como en el feudalismo.

Pero la realidad nos muestra que los trabajadores, que no tenemos empleo o estamos inmersos en relaciones laborales injustas, nos vemos enfrentados a la urgencia de nuestras necesidades, lo que nos lleva a perder autonomía. Un caso claro de esto es la precarización laboral, que establece sujeciones de proximidad con los jefes inmediatos que no tardan en desarrollar relaciones clientelares y otras cosas horribles cuando ven que pueden actuar en el marco de dependencias que no están mediatizadas por el derecho laboral.

Por todo esto paramos, para que cese toda política que va en contra de los trabajadores, para que se desarrolle el empleo digno y se terminen las formas de sujeción como la precarización laboral que se produce en el municipio de Villa María.

Paramos porque estamos de pie y somos conscientes de que cada derechos que tenemos lo conquistamos.

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