Fagocitarse a los trabajadores
Jueves 12 de enero de 2017, por Carlos Saglul *

Me propuse no leer los diarios durante las vacaciones pero es inútil. No podía creer lo que escuché en la radio y fui hasta el kiosco. Y era verdad. Las palabras del secretario de Empleo, del Ministerio de Trabajo de la Nación, Miguel Ponte, estaban allí: “La posibilidad de entrada y salida del mundo laboral es una esencia del sistema laboral, como en el organismo humano comer y descomer”.

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* Secretario Adjunto del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA)

El secretario de Empleo del Ministerio de Trabajo, la cartera que supuestamente debería velar por la vigencia de los derechos de los trabajadores no podía ser más claro: Los trabajadores son para masticarlos, digerirlos y despedirlos como residuos digestivos.

¿Qué otra cosa se viene haciendo con los millares de trabajadores que han perdido sus puestos de trabajo en el último año? Con un colchón de desocupación inédito que no deja de crecer, ahora pretende multiplicar la explotación de los que queden con empleo, bajar salarios, terminar con la legislación sobre seguridad del trabajo, reducir a condiciones de esclavitud las leyes laborales.

En los últimos días del año pasado con los abogados del Sindicato de Prensa de Buenos Aires me tocó asistir a una audiencia donde el representante de la empresa que viene pagando el salario en cuotas, ofreció hacer lo mismo con el aguinaldo: Tres cuotas. El abogado que estaba a mi derecha me miró y me dijo con indignación: -¿Tenemos que estar escuchando esto?-. No se refería solo a esa audiencia…

Es el reino de la impunidad. Los CEO cazan trabajadores y como dinosaurios pisotean sus derechos. El secretario de Empleo no viene precisamente del gremialismo, sino del directorio de Techint. La empresa que ofrecía el aguinaldo en cuotas para un puñado de trabajadores de Electroingeniería, que ahora ve peligrar el proyecto de construcción de las centrales Kirchner y Cepernic en Santa Cruz, que le abrían significado un ingreso declarado de 5.000 millones de dólares. Claro, un par de meses después, son “insolventes”.

No por casualidad en esa audiencia la parte patronal mencionó el caso de los trabajadores de las empresas de Szpolski, a los que no sólo despidieron sino que es muy factible que no cobren un solo peso de indemnización porque el ex candidato a Intendente del Frente para la Victoria en Tigre, no tiene un centavo declarado. Es un millonario insolvente, toda una especialidad argentina. La impunidad no comienza ni termina con este gobierno.

Ya que lo compré continué leyendo el “Gran diario argentino”, para convencerme que hasta el blindaje mediático chorrea óxido. Allí me entero que el abuelo deberá elegir entre tener coche o seguir teniendo descuento en los medicamentos que le cubre el PAMI. Pero no solo eso, ya que los asistentes del Estado pasarán por su casa para preguntarle, si le doy ayuda económica o no. Parece que ahora en caso de “hijo solidario”, tampoco corresponde el descuento.

Estoy en la mitad del diario y me cuesta seguir leyendo. Apenas asumió este gobierno entregó subsidios millonarios a las mineras, al campo. Enfrentó el proyecto de derogación del Impuesto a las Ganancias fundamentalmente para no tener que financiarlo con impuestos a la Patria Financiera o reponiendo regalías a las Compañías Mineras.

Cierro el diario, lo pongo a mi lado. La noticia de tapa son los convenios de flexibilización laboral que el sindicato petrolero firma con el gobierno para lograr volver a la vida al yacimiento de Vaca Muerta. “Comer y descomer” obreros es la propuesta oficial.

¿Iremos como las ovejas al matadero? El futuro dirá.

Prometo no comprar un diario en el resto de las vacaciones.

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