Los trabajadores celebramos la paz en Colombia
Sábado 27 de agosto de 2016, por Adolfo Aguirre *
Enviar la referencia de este documento por email Versión para imprimir de este documento

El día miércoles asistimos a un hecho histórico: después de cuatro años de negociación y más de cinco décadas de conflicto, la guerra en Colombia parece llegar a su fin.

Compartir este articulo:

* Secretario de Relaciones Internacionales de la CTA Coordinador del Foro por los Derechos de la Niñez, la Adolescencia y la Juventud de la Provincia de Buenos Aires

Se logró “un acuerdo final, integral y definitivo, sobre la totalidad de los puntos de la agenda del acuerdo general para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera en Colombia”, esas palabras pronunciadas en La Habana, resumen el sentimiento de esperanza que se logra con este avance, para poner fin al conflicto entre las FARC y el Gobierno colombiano. Durante más de cincuenta años este conflicto ha dejado más de siete millones de víctimas, entre los que se cuentan 220.000 muertos, y más de seis millones de desplazados.

Queda aún transitar un camino para refrendar este acuerdo que será firmado por el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, y por el líder de las FARC, Timochenko, en dos semanas. El acuerdo ya ha sido enviado al Congreso para que se habilite la convocatoria a un plebiscito, que según se espera tendrá lugar el 2 de octubre.

El acuerdo que fue negociado bajo el principio de "nada está acordado hasta que todo esté acordado", versa sobre seis capítulos que reflejan la complejidad del conflicto y explican en parte el por qué del mismo: reforma rural integral; participación política; cese al fuego y abandono de las armas; solución al problema de drogas ilícitas; víctimas (creando el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No repetición); y el punto sobre mecanismos de implementación y verificación del acuerdo.

Los años que pasaron son muchos, y la sangre derramada también. También fueron muchas las promesas de terminación del conflicto, y las aristas que este mismo ha adquirido. El conflicto involucra demandas por la tierra y en favor del campesinado, guerrillas, negocios predatorios, paramilitares, droga, intervención de los Estados Unidos, entre otras. Y muchas fueron las consecuencias para el pueblo colombiano en el plano social, económico y político, y de los Derechos Humanos. Los trabajadores y las organizaciones sindicales, sufrieron particularmente estos cincuenta años de conflicto no sólo por las consecuencias directas como los asesinatos de dirigentes y por la inestabilidad económica, sino también indirectas ya que han sido estigmatizados y criminalizadas sus luchas reivindicativas por las fuerzas políticas más conservadoras que veían en el conflicto un pretexto para acallar las voces de los trabajadores, redundando en la pérdida de derechos laborales y libertades sindicales. Por ello, para los trabajadores no puede despertar otro sentimiento que el de alegría y de esperanza el fin de este conflicto, porque es la paz el requisito indispensable para vivir en una sociedad democrática y con más derechos.

Esta situación la comprenden bien las organizaciones sindicales colombianas quienes unánimemente respaldan el acuerdo de paz y se han comprometido en una campaña para que se vote Sí en el plebiscito que deberá traer la paz, a la que se han sumado la Confederación Sindical de las Américas (CSA) y la Confederación Sindical Internacional (CSI).

Y también comprenden bien, frente a los malintencionados de siempre, que el apoyo a los acuerdos de paz no significa refrendar de ninguna manera las políticas neoliberales del gobierno de Santos. Justamente lo que sabemos muy bien los trabajadores es que en la paz y en la democracia es donde nos hacemos más fuertes para pelear por nuestros derechos, una justa distribución de la riqueza y un futuro mejor.

sitio desarrollado en SPIP