¡Viva la CTA! ¿De qué hablamos cuando hablamos de solidaridad internacional?
Miércoles 17 de agosto de 2016, por Adolfo Aguirre *
Enviar la referencia de este documento por email Versión para imprimir de este documento

En los tiempos que corren percibimos cómo frecuentemente nos quieren hacer creer que la solidaridad de clase está devaluada y hasta es anacrónica.

Compartir este articulo:

* Secretario de Relaciones Internacionales de la CTA Coordinador del Foro por los Derechos de la Niñez, la Adolescencia y la Juventud de la Provincia de Buenos Aires

Que en estos tiempos de globalización y de un mundo cada vez más acelerado, los vínculos y relaciones son cada vez más efímeros. Que los intereses individuales priman por sobre las identidades colectivas y sobre todo por sobre las identidades de clase.

Esta concepción la desprenden algunos medios de comunicación hegemónicos, y hasta el mismo gobierno argentino cuando le habla a un público constituido por personas individuales, cuando le habla a un “vos”. Estas estrategias individualizan el discurso al hablar de un vecino llamado María o Juan, porque nos hablan como si fuéramos simples consumidores. Así buscan fragmentar y diluir aquella identidad colectiva tan fuerte como es el pueblo, como son los trabajadores y trabajadoras y sus organizaciones.

Los medios masivos de comunicación y el gobierno lo hacen también al abogar por una reforma laboral. Quedó plasmado en un reciente editorial del diario La Nación, donde entre otras cosas se pide una descentralización de la negociación colectiva, para favorecer la atomización de los sindicatos y que sea cada trabajador tomado individualmente quien luche por sus condiciones laborales y por sus puestos de trabajo.

Pero los trabajadores sabemos decir que no a estos ataques y alzar nuestra voz para demostrar la importancia de la organización, de la lucha colectiva, de la solidaridad de clase y de la solidaridad internacional, para defender y conquistar nuestros derechos frente a las patronales y a los gobiernos deseosos de fragmentarnos.

La Jornada Nacional de lucha de la CTA-Autónoma en unidad junto a otras organizaciones sociales y de trabajadores, hizo oír la voz de trabajadores formales, informales, autogestionados, de la economía popular, desocupados y jubilados en todo el país el jueves 11 de agosto. La Jornada de lucha para denunciar los despidos y la criminalización de la protesta, para reclamar por una reapertura de paritarias y por salarios dignos, demostró una vez más el valor y la fuerza de la organización de los trabajadores y trabajadoras. La multitudinaria movilización en la Ciudad de Buenos Aires tuvo el importante acompañamiento de dos de los dirigentes máximos del sindicalismo internacional: Sharan Burrow, Secretaria General de la Confederación Sindical Internacional (CSI), y Víctor Báez, Secretario General de la Confederación Sindical de las Américas (CSA). La CSI representa a 180 millones de trabajadores y trabajadoras en 333 organizaciones afiliadas nacionales en 162 países y territorios, y la CSA representa a 60 millones de trabajadores y trabajadoras en 23 países. ¿Pero qué significa la presencia de estos importantes referentes en nuestra movilización?

Significa la importancia de la solidaridad internacional, no sólo para potenciar nuestros reclamos sino también para articular estrategias de organización globales para defender aquello que ya hemos conquistado pero también para avanzar en nuevas reivindicaciones laborales, y proponer acciones y plataformas amplias como la Jornada Continental por la Democracia y contra el Neoliberalismo que desde la CTA-A estamos articulando junto a la CSA y otras organizaciones sociales para el día 4 de noviembre, para denunciar los tratados de libre comercio y a las grandes empresas transnacionales, para defender la democracia y la integración y para seguir generando alternativas desde los trabajadores.

Significa que los trabajadores argentinos estamos organizados, que seguimos luchando y que somos una referencia para el sindicalismo internacional, por nuestras modalidades de lucha y organización. Como lo resumió Sharan Burrow en su alocución en el acto: “Privados, públicos, trabajadores del sector informal todos unidos, ese es el espíritu de Argentina. ¡Viva la CTA!”

Significa que el trabajo que día a día llevamos adelante en nuestra política internacional y solidaridad internacional para construir lazos de fraternidad con todos los trabajadores del mundo, aumenta nuestra fuerza para incidir en cada contexto y lucha local, porque muestra frente a todos los ataques que no estamos solos y que juntos somos más fuertes.

Significa que la identidad de clase nos sigue uniendo con trabajadores del mundo entero y que seguiremos organizándonos para dar la pelea en Argentina y en cada lugar donde la lucha nos convoque.

sitio desarrollado en SPIP