Unidad de acción: La historia se repite
Viernes 20 de mayo de 2016, por Horacio Meguira *
Enviar la referencia de este documento por email Versión para imprimir de este documento

Después de las movilizaciones más imponentes en muchos años del movimiento obrero argentino del 24 de febrero y el 29 de abril, en la mesa de negociaciones se pierde lo que se gana en la calle.

Compartir este articulo:

* Director del Departamento Jurídico de la CTA Autónoma

Se firmó un salario mínimo que implica una terrible capitulación; se consintió la rebaja del salario real. Es evidente que estamos en presencia de un pacto clandestino que inició Luis Barrionuevo no concurriendo al acto del 29A y ahora continúan los máximos referentes de la CGT.

Este nuevo escenario cuestiona la estrategia de "unidad de acción" emprendida por la CTA Autónoma. Indica la necesidad de un replanteo, no de la unidad en sí misma, sino de los sujetos que la materializan.

A los "sindicalistas empresarios" no les da vergüenza que una multitud clamara un plan de lucha, mientras ellos negociaban los fondos de las obras sociales y desmovilizaban a los trabajadores.

Las estrategias de "unidad en la acción" impulsada por todas las corrientes de las tres centrales sindicales estaban basadas en: 1) una ley de suspensión de los despidos; 2) la modificación del impuesto a las ganancias y 3) la convocatoria del Consejo del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil además de otras reivindicaciones que dieron origen a las 5 huelgas generales que precedieron la movilización del 29A.

En tres días fueron desbaratadas con dos acciones: Fijación de un SMVM por debajo de la inflación con valores reales inferiores al 2005 y el veto a la ley sancionada en diputados.

Con la complicidad de la burocracia se vuelve al punto cero, con una gran diferencia del inicio; el quiebre de la unidad entre las centrales formales.

La representación de las CTA en el Consejo del Salario Mínimo quedó reducida a un representante por CTA-A y otro por CTA-T, cuando en el 2004 tenía tres titulares y tres suplentes. Esto fue impuesto por los aliados de la CGT para intentar reducirnos simbólicamente a la mínima expresión.

Es evidente que el poder quiere desprenderse de representaciones que alteren la "gobernabilidad". Por más que haya micrófonos infinitos y las cámaras de televisión se pongan rojas (por izquierda y por vergüenza) no puede ocultarse la realidad de ayer y de hoy.

La historia vuelve a repetirse. "Un pacto social" clandestino con la CGT posibilitó el gran triunfo político del oficialismo y una derrota de los trabajadores en manos de los "conocidos de siempre".

Como contracara y verdadero desarrollo de la fuerza propia de los trabajadores, 50 mil compañeros de la CTA Autónoma provincia de Buenos Aires, clamaban en La Plata contra la emergencia administrativa del gobierno de Vidal y por un aumento real del salario que permita palear los duros momento que atraviesan los trabajadores estatales ante el ajuste y el regreso a las políticas neo-conservadoras.

A ver si nos convencemos: No hay posibilidad de que los trabajadores argentinos puedan tener un mayor protagonismo y poder si no hay libertad y democracia sindical. Si no hay poder para los representados, difícilmente los representantes puedan responder a los intereses de clase.

Se requiere un amplio debate de quienes son los nuevos sujetos de la unidad de acción a partir de hoy. Seguro que los que firmaron ayer no son.

sitio desarrollado en SPIP