El Ministro Tomada no está a Derecho
Lunes 21 de septiembre de 2015, por Jorge Yabkowski *
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El 17 de septiembre venció el plazo otorgado por la Justicia para que el Ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, firme la Personería Gremial de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA-CTA).

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* Secretario de Salud Laboral de la CTA. Presidente de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA-CTA)

No por esperable, el incumplimiento con la imposición de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo deja de ser menos ominosa.

Por cinco años el trío que dirigió la cartera laboral desde la asunción de Néstor Kirchner (Tomada, Ciaravino, Rial) hizo todas las piruetas posibles para negarle a FESPROSA un derecho al cual los gremios amigos del poder acceden con facilidad asombrosa.

Sin que se les caiga la cara pasean por los Foros Internacionales pavoneándose de la plena vigencia de la libertad sindical en la Argentina.

La última vez fue el 14 de septiembre, en un evento organizado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT )en Buenos Aires.

El fallo de la Cámara es inusualmente duro con la Secretaría de Trabajo.

Señala que el 17 de mayo de 2010 la Doctora Noemí Rial presta su acuerdo para el otorgamiento de la personería a FESPROSA y luego se desdice en el mismo expediente sin dar fundamento alguno.

La Doctora Rial es una conocida catedrática en Derecho del Trabajo.

No ignoraba que estaba violando la ley debido a una decisión política y prefirió no fundamentar para no hacer su papelón más evidente.

Desde el 21 de septiembre los equipos jurídicos de FESPROSA hacen las presentaciones correspondientes (incluidas, si persiste la rebeldía, las penales) contra el Ministro Tomada.

Pero lo más importante será el reclamo que las decenas de miles de afiliados de FESPROSA harán en los hospitales y centros de salud, así como las denuncias ante la opinión pública.

Habrá que entender de una vez por todas que la verdadera democracia no se construye con el doble discurso.

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