Hoy es el Día del Abogado
Sábado 29 de agosto de 2015, por Horacio Meguira *
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Yo me siento más identificado con el festejo del Día del Abogado Laboralista (7 de julio), pero no puedo negar que formo parte de esta condición genérica. Los abogados en la Argentina han cumplido y cumplen, un rol fundamental en la vida política, social y económica. El 90% de los presidentes argentinos fueron abogados, gran parte de los candidatos, gobernadores, son abogados.

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* Director del Departamento Jurídico de la CTA Autónoma

A esta altura uno se pregunta ¿porqué?

Se ha instalado que el abogado se ocupa de las leyes y de los derechos. Es un representante, sin mandato, en el imaginario de gran parte de la sociedad.

Esta circunstancia hace que merezca toda la confianza "porque sabe" y toda la desconfianza de "como usa el conocimiento". Por eso, cuando uno expresa cual es su profesión, despierta respeto, pero también cautela y sospecha de que el abogado está en "cosas no muy claras" al que el defendido no puede acceder.

Esta gran confusión que conlleva inumerables falacias, permite depositar en "el abogado" gran parte de lo que acontece públicamente y afecta a la población, especialmente a los sectores más vulnerables.

Tras el derecho universal de que todo ciudadano "tiene derecho a la defensa", muchos colegas se han involucrado en la trama de intereses de las clases dominantes, y se fueron convirtiendo en parte del poder que lo sustenta.

También cuando los propietarios de la tierra cedieron ante el poder económico de las grandes potencias, primero Inglaterra y luego EEUU, lo hicieron a través de los abogados. Hoy las multinacionales tiene en los "abogados argentinos" férreos defensores de sus intereses, litigan en su nombre y cobran suculentos honorarios a cambio.

Esa imagen pude compensarse con la imagen de abogados que luchamos permanentemente por los derechos de los trabajadores y de los desposeídos.

La historia nos recuerda a abogados desaparecidos y asesinados por defender derechos de los humildes. Hoy, hay compañeros abogados procesados por defender estos derechos, corren la suerte de sus defendidos como parte de la criminalización de la protesta social

En la lucha de clases, hay quienes nos identificamos con los trabajadores y luchamos junto a ellos en el campo del Poder Judicial, donde la participación de los que reclaman sus derechos esta impedida, vedada u obstruída No casualmente para efectuar cualquier presentación judicial se requiere firma de "letrado".

El Poder Judicial por intermedio de este requisito busca "filtrar" los petitorios e intermediar ante el requirente. En muchos casos lava su responsabilidad en la figura del abogado; lo inculpa de sus deficiencias y parcialidad. Y en otros, permite simular la fuerte corrupción que inunda su proceder.

Los derechos no son de los abogados, son de las ciudadanía, del hombre, de la humanidad. Su ejercicio no requiere intermediarios. Se ejercen, se imponen, se ganan en la lucha cotidiana

Los abogados no estamos exentos de esta lógica, somos parte de la sociedad y orientamos nuestras acciones de acuerdo a nuestras convicciones y ejercemos nuestra profesión de acuerdo a "como vivimos".

Los que más necesitan de nosotros para defender derechos son justamente los que no pueden acceder a ellos, por sus carencias y por los impedimentos que les impone la burocracia estatal.

Para todos colegas que forman parte de la defensa de estos derechos: Feliz Día.

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