Proceso de democratización
Sábado 30 de noviembre de 2013, por Isabel Rauber *
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Han llegado gobiernos populares a América Latina y esto nos hace pensar en cuestiones que antes eran impensables como por ejemplo, el cambio social por el camino democrático y digo impensable porque no nos podemos olvidar del golpe de Estado a Salvador Allende que intentó construir y avanzar hacia el socialismo por la vía democrática, llamada entonces vía pacífica, equivocadamente, pero que fue truncada por el golpe de Estado.

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* Doctora en Filosofía. Directora de la Revista “Pasado y Presente XXI”; escritora. Profesora adjunta de la facultad de Filosofía de la Universidad de La Habana.

Superado el síndrome de Allende, nos llevó varias décadas, y creo que ante todo al ser superado luego de la instalación de la democracia pero sobre todo, por la llegada de los gobiernos como de Lula y el de Chávez que hablaron y demostraron la posibilidad de que en este tiempo los gobiernos podían llegar a ser un instrumento de transformación.

Entonces, creo que sumándole a esto por ejemplo en el caso de las revoluciones democráticas culturales concretamente en el ejemplo de la experiencia de Bolivia, creo que tiene su primer y mayor exponente, debemos hablar de la democracia como guía para desarrollar la batalla cultural, económica e ideológica para emprender procesos de descolonización como corazón de las revoluciones, superar la vida en función del mercado plantean la posibilidad del buen vivir como horizonte para la construcción de una sociedad en desarrollo.

Es decir, estamos en otro tiempo que marca otro rebate a fines de la democracia, ya no basta con la satisfacción de votar, eso estuvo bueno en un tiempo pero hoy es tiempo ya de prepararnos para pensar que tipo de democracia queremos y creo que, hablando de democracia en este país después de los resultados recientes de las elecciones parlamentarias aunque ciertamente el partido de gobierno mantiene la mayoría, no menos cierto es que, da cierto escozor o espanto ver los segundos y terceros lugares.

Entonces digo, sobre todo pensamos en relación a lo que fue este país en la crisis del fin de los noventa, en el año 2001, esta cantidad de reciclaje de discurso de lo viejo disfrazado de lo nuevo que nos habla que no se puede pensar en cualquier tipo de democracia sino que es importante reconsiderar que no existe la democracia en general sino que la democracia tiene un apellido y es importante retomar este debate.

¿Cuál es este debate? acordarse de quienes, para quienes, por quienes y quienes son los protagonistas de la democracia. No se puede seguir siendo llevado como ganado para el matadero atrás de cualquier discurso que trae bonitas palabras que nos propone la vieja propuesta neoliberal y esta es una responsabilidad colectiva, digo en la cual también hay que pensar sobre los nuevos métodos de la hegemonía que esta lucha en democracia plantea fundamentalmente por los medios de comunicación.

Los medios de comunicación del poder que son las grandes almas del poder para luchar por la hegemonía. Que tiene ante sus funciones primero de legitimar gobiernos, partidos, líderes, líderes del cambio. Gobiernos y partidos del cambio, no cualquier tipo de gobierno al contrario, hay gobiernos que son blanqueados, políticas que son blanqueadas, si tenemos alguna duda pensemos por ejemplo en lo que ocurre ahora con el tema del espionaje a todo gobierno, al final termina siendo todo una maniobra del poder poner arriba de la mesa el espionaje porque ya no se aguanta más porque saben que el secreto ha sido destapado y entonces no vemos ninguna acción de arrepentimiento ni de disculpa, sino toda una justificación en aras de un supuesto terrorismo que habría que abrir los ojos y ser muy estúpido para que, por ejemplo, Ángela Merkel está implicada en acciones terroristas como para justificar que se le pide el celular a la presidenta, pero como siempre hay un discurso para bobos y es bueno que nuestros pueblos se despierten y no estemos al acecho de estos cazas bobos.

Sepamos siempre discernir lo que es la verdad de la realidad de lo que dicen para llevarnos al matadero y por eso es importante por ejemplo, en el tema de la democracia quiero destacar cinco (5) sentidos que es importante trabajar y profundizar:

- Participación.

- Refundación institucional basado en asambleas constituyentes.

- El desarrollo de la propuesta del buen vivir, que es vivir a partir de la solidaridad, la equidad, el compartir y el equilibrio de no vivir en función del mercado que es como vivimos hoy.

- Apostar a la educación.

- Una economía que sea la base de una sociedad solidaria, es decir estamos hablando de un nuevo poder democrático popular.

La gente no se inclina para la derecha ni tampoco para la izquierda, los pueblos se inclinan hacia opciones que ven como concretas. Ante la falta de opciones concretas, y esto es una responsabilidad propia del campo popular y sus organizaciones, lo que la gente vota es lo que la hegemonía del poder te pone al instante y yo quiero recordar con mucha fuerza y creo que no se ha tomado consciencia que la verdadera envergadura que tiene.

Y que ya lo dijo John Williams Cooke hace muchas décadas atrás, “en el terreno de la ideología y la política no hay espacios vacíos, lo que no es ocupado por la ideología del poder alternativo, del poder revolucionario es ocupado por la ideología del poder”, lo que quiere decir es que, aquellos que apuestan a que tanto peor, mejor se equivocan porque tanto peor para el pueblo, mejor para la hegemonía dominante porque puede ser de derecha, puede ser del centro el problema acá es si ¿es parte de la hegemonía del poder?, ¿ sí o no?, conque matices si de derecha, del centro, menos derecha, mas derecha, realmente no es trascendente.

El tema es como construimos una mirada para ir remando y colocando el debate y el poder propio, acumulado, construido y abalado por la sangre de los mártires en otro lugar pero ese lugar debo insistir, hay que construirlo, no puede ser un abstractusmentis en donde la gente no se referencie. Experiencia tenemos de sobra en nuestra historia así que, no es una cuestión de tanto construir pero insisto en esto porque por ahí me preocupa que se traslade todo el problema a los medios, se traslade el problema a la agenda de los demás y hay que mirar también en que se hace en el campo del pueblo para propiciar o no esta situación.

A veces uno se preocupa tanto por sumarse, hay una estrategia política que es universal y tiene siglos, no es nada novedoso y mucho menos argentino ya viene de los tiempos de Platón y Aristóteles que es que, un elemento fundamental de la política es deslegitimar al contrario. Pero tú lo deslegitimas y a la vez lo legitimas entonces cuando aquí en el campo popular se tiene la manía de creer que se puede sumar a la derecha para deslegitimar al gobierno o deslegitimar a cualquier política lo que se está a la vez simultáneamente alentando determinada deslegitimación de determinadas políticas. Es muy simple, si usted quiere legitimar otras políticas lo que tiene que hacer es una política propia, una política del campo popular si usted se suma a la derecha termina haciendo política de derecha, es muy simple, así nos ha ido.

Hemos tomado dictaduras, hemos tomado gobiernos y ¿qué hemos puesto?, ¿cuáles son las alternativas que hemos puesto?, por no encabezar proyectos propios terminamos siempre de cola en los proyectos de otros.

No puede uno unirse en torno a cualquier cosa, estamos grandes, digo, de la revolución burguesa en Francia hasta hoy, a ocurrido así. El proletario pone el cuerpo, pone la lucha, pone la sangre y el poder para la burguesía, la pregunta es ¿hasta cuándo? Han pasado unos cuantos siglos, hay aprendizajes que tenemos que hacer y es construir, acumular y embanderar las conducciones de nuestra propia fuerza. No podemos delegar el abanderamiento, el encabezamiento y la conducción a fuerza de terceros. Es duro, es doloroso pero son aprendizajes necesarios y estamos a tiempo.

Basta de los acuerdos de cúpula, el pueblo quiere participar reclamando otro tipo de democracia, digo son las reflexiones de este tiempo, democracia si, claramente si y siempre pero también tenemos que saber que hoy en día no podemos seguir sosteniendo las viejas democracias que solo servían para hacerle frente a las oligarquías, hoy militamos democracias populares, democracias floradas de participación construidas desde abajo y necesitamos reformar las instituciones para que lo permitan porque las instituciones no lo permiten, la restringen a dos o tres partidos que pueden pagar las campañas.

Todo lo que se construye desde abajo si no logra cuajar en forma organizacional e institucional que den la disputa arriba carece de sentido porque termina en frustración y la frustración termina en desgaste y todo eso termina retrocediendo. Entonces, no confundir la construcción desde bajo con creer que esto rechaza las organizaciones y rechaza el debate institucional al contrario, es el único sentido para que el debate institucional, organizacional de representación este anclado en la participación, es así la cuestión, no es el rechazo “a”, sino el replanteo “de”.

Lo que da coherencia es la perspectiva histórica por la cual estamos construyendo y eso no es una lección de Argentina, no es una impronta de Argentina es una lectura de toda la realidad de América Latina. Por descuidar a veces que esta democracia tiene apellido, que la transformación en democracia no se puede equiparar a una supuesta vía pacífica, entendiéndose “pacifica” como ausencia de conflictos, sino que es por el contrario, es el ámbito donde se avivan todos los conflictos sociales, políticos y económicos en una puja abierta y desenfrenada por el poder porque es el espacio sin ecuanón para transformar la correlación de fuerza, es el reinado de la política por excelencia, entonces ¿cómo creer que eso va a hacer pacifico?, al contrario se abre el escenario para que se presenten todos los conflictos políticos, sociales, económicos, ideológicos y hay que estar preparado para eso. Esto de prepararse, el término “educación” no está de casualidad en la cuestión, el debate es un debate fundamental a la conciencia y a las organizaciones sociales es un apelo a la importancia de la formación política por supuesto.

Tenemos que comprender como está construido el poder en este país y como es reconstruido el poder en América Latina, a sangre y fuego mediante el saqueo, la exclusión, la discriminación, la invisibilidad absoluta de los Pueblos Originarios. Esto también es parte de la democracia, vamos a comenzar por el reconocimiento y la reparación histórica de todos los sujetos de este país o reparamos a fondo, desde la raíz o no será posible pensar un país y un continente en paz y necesitamos, queremos y apostamos a la paz, ese es el verdadero sentido de la democracia, vivir en paz, en solidaridad y armonía. Que va a ser difícil, casi es un imposible en la historia de la humanidad pero es un horizonte valido.

La tarea no es dura, es la misión de la vida y en la vida no se rinde, por eso la esperanza permanece, entonces todos los que luchamos por la vida tenemos todo el tiempo que tiene la vida por eso también no tenemos ningún tiempo que perder, tenemos todo el tiempo para adelante para crear conciencia y tenemos toda la impaciencia que nos indica que no hay ningún tiempo que perder.

Columna de opinión de Isabel Rauber en el programa radial “Ahora es Cuando” de la CTA de Caleta Olivia, Santa Cruz, que se emite por FM San Jorge

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